Enviar
Bush exige aprobación del TLC con Colombia

Washington
EFE

George W. Bush, presidente de Estados Unidos, se sumó ayer a la celebración del día de la independencia de Colombia y, al ritmo de vallenato, pidió que el Congreso de su país apruebe cuanto antes el Tratado de Libre Comercio (TLC) pactado en 2006.
En el último año de su mandato y con un espaldarazo inequívoco para Colombia, Bush participó de forma directa y por primera vez en las celebraciones en la Casa Blanca por el 198 aniversario de la independencia de Colombia, ya que desde 2005 sólo había emitido cartas.
“El paso más importante que Estados Unidos puede dar es que el Congreso apruebe el tratado de libre comercio con Colombia que nuestro país suscribió hace más de año y medio”, dijo Bush durante un emotivo discurso ante miembros de su Gabinete, líderes del Legislativo, miembros del cuerpo diplomático y representantes de la comunidad colombiana.
Bush dedicó buena parte de su discurso a describir la urgencia económica y de seguridad nacional de Estados Unidos para que se apruebe el TLC con Colombia, que permanece congelado en el Congreso debido a la oposición demócrata.
Bush también elogió los logros de la política de seguridad democrática del Gobierno colombiano, y de manera especial el “triunfo impresionante” de la “Operación Jaque” que logró el rescate de 15 rehenes el pasado 2 de julio, entre ellos tres estadounidenses y la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt.
Sin embargo, advirtió de que Colombia aún afronta la amenaza de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y en Venezuela a “un enemigo hostil y antiestadounidense, donde el régimen ha forjado una alianza con Cuba, ha colaborado con líderes terroristas de las FARC, y proveído santuario a unidades de las FARC”.
“Es del interés de Estados Unidos apoyar a Colombia ante esta amenaza. Y la mejor forma de hacerlo es que el Congreso permita un voto” sobre el acuerdo, insistió el presidente Bush, quien fue aplaudido cada vez que pedía la votación del TLC.
Según Bush, la no ratificación del pacto perjudicaría también a la economía estadounidense, argumento que en otras ocasiones ha caído en oídos sordos entre los demócratas.
En su discurso, Bush retomó algunas ideas que ha utilizado en su campaña de persuasión a favor del TLC, recordando que hace menos de una década Colombia estaba al borde del colapso, en las garras de narcotraficantes y secuestradores.
La situación ahora, bajo el mandato del presidente Álvaro Uribe, continuó Bush, ha mejorado notablemente gracias al Plan Colombia, al que Estados Unidos ha contribuido con más de $5 mil millones.
En ese sentido, el jefe de Estado de Estados Unidos afirmó que Uribe “ha hecho todo lo que le hemos pedido y más”, por lo que el Congreso no debe darle la espalda a tan importante aliado en la región.
En abril pasado, el mandatario remitió al Congreso el proyecto de ley para la puesta en marcha del TLC, pero la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, modificó las reglas de esa cámara y congeló el pacto de forma indefinida. Varios legisladores han advertido de que si el TLC no se aprueba en esta 110 sesión del Legislativo, quedará para el próximo año pero ya sin las protecciones que le confiere la ley comercial conocida por su sigla en inglés “TPA”.
Durante la ceremonia, la voz inconfundible del cantante colombiano Jorge Celedón, que junto al acordeón de Jimmy Zambrano dieron el toque de fiesta al ostentoso “salón Este” que la Casa Blanca reserva para ceremonias de alto nivel.
Fiel al hilo conductor de apoyar a Colombia en su proceso democrático, no sorprendió que Celedón haya escogido dos de sus temas más populares, “Libertad” y “Esta Vida” -éste último convertido casi en un segundo himno colombiano- para el acto.
Meneando la cabeza al son del vallenato, Bush le suplicó a Celedón con un “por favor” -en español- una tercera pieza, lo que produjo otra ola de aplausos del público.
El festín fue todo un momento de orgullo para Celedón, tal como lo fue, sin duda, para una periodista colombiana que, sin poder ocultarlo, derramó una “lagrimilla”.


Denuncia

Colombia denunciará el jueves ante la OEA las “persistentes violaciones” del Gobierno nicaragüense a las normas y principios del derecho internacional y a los compromisos internacionales en la lucha contra el terrorismo.
Camilo Ospina, embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), solicitó el pasado 18 de julio la inclusión de ese tema en la agenda de la reunión ordinaria del Consejo Permanente del organismo, que se celebrará el 24 de julio.
Esta será la segunda vez en un mes que la Misión Permanente de Colombia denuncia ante los 34 países miembros de la OEA la actitud de Nicaragua frente a la lucha contra las FARC y los asuntos internos del Gobierno del presidente Álvaro Uribe.
El pasado 24 de junio, Ospina acusó a Managua de tener una conducta “agresiva” y “abusiva” y de hacer “apología del terrorismo”, a raíz de la presentación en público de dos presuntas guerrilleras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a las que Nicaragua dio asilo político.
“Se trata de una protesta verbal” de Colombia ante la OEA por “toda la actitud” de Nicaragua hacia el Gobierno de Uribe y por “todo lo que se ha dicho” últimamente sobre el mandatario y las FARC, explicaron a Efe fuentes diplomáticas.
La complicada relación entre Colombia y Nicaragua se ha agravado en las últimas semanas por el conflicto colombiano.
Las tensiones entre ambos países se han incrementado después de que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, ofreciera a Uribe su ayuda para conseguir la liberación de los rehenes en poder de las FARC y Bogotá rechazó una gestión de ese país ante la guerrilla.
En un mensaje fechado el 26 de junio, las FARC pidieron a Ortega que les sirviera de interlocutor en gestiones de búsqueda de la paz.
El mandatario nicaragüense respondió a sus “hermanos” de las FARC que está dispuesto a conversar y dialogar para “aportar a la paz” en Colombia.
En una nota de protesta, el nuevo canciller colombiano, Jaime Bermúdez, advirtió a su par nicaragüense, Samuel Santos, de que el Gobierno de Uribe “no autoriza ni avala gestión alguna de Managua en relación a una organización terrorista”.
La respuesta de Ortega a la protesta formal de Colombia fue la de que no tiene que pedir permiso a nadie “para luchar por la paz”.

Ver comentarios