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Bueno, que hoy es Nochebuena

Francisco Villalobos
ICS Consultores
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Imagino que este diario de lunes del día antes de la Navidad, yace moribundo entre las cosas que se ven quizá en enero o que se reciclan en enero. Pero si por esos azares del destino, usted está hoy trabajando, igual es lunes, igual hay cosas que hacer, le quiero desear unas felices fiestas.
Es apto el momento para reflexiones de final de año: lo malo, lo bueno, lo ideal.
Lo malo: que siga sin definirse la agenda de implementación del TLC y que el señor Presidente y don Ottón Solís no logren sentarse a negociar, pero verdaderamente a negociar, la renuncia de Jorge Rojas y lo que ello implica.
Todos pensábamos, como se dijo en campaña, que una ex ministra de Seguridad iba a ser un caballo de batalla fundamental desde la vicepresidencia. Que Rafael Angel Calderón siga pensando en la presidencia, que no podamos hacer obra pública, ni siquiera, terminar un aeropuerto. Que la calle siga doliendo tanto, que nuestras playas estén tan sucias, que nuestros bosques estén tan tristes, que nuestros niños sean otra vez limpiabotas.
Lo bueno: el juicio de Parmenio, el referéndum, la salida de Kevin Casas, el destape de los abogados ingleses de la reaseguradora del INS, la consolidación clara de la nueva centro derecha (libertario-PUSC-PLN) y la consolidación del PAC (y no de unos comités ciudadanos muy extraños) como representante del modelo social demócrata de desarrollo económico, el superávit fiscal, el encendido del motor de plasma, el plástico que se recicla rápido, el Ministerio de Educación, las columnas de Jorge Vargas Cullel, y el “no” en Venezuela.
Mis deseos para 2008: que se culminen los juicios a los ex presidentes, que el proceso de negociación con Europa sea más cristalino, que el Gobierno se endeude y de una vez por todas haga obra pública sin pretextos y ayude entonces al sector productivo y exportador, que pase la ley de zonas francas, que la reforma fiscal sea inteligente y justa (y no lo que está en proyecto, una tontería), que vengan mis caderas favoritas y que mi hijo juegue tranquilo sin peligro de un carro borracho. Bueno, de verdad, lo mejor para estas fiestas. Ojalá que 2008 sea un poquitín más solidario y un pocotón mas productivo.
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