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Brasil demanda a Estados Unidos ante OMC

Ginebra
EFE

Brasil ha pedido formalmente a la Organización Mundial del Comercio (OMC) autorización para aplicar sanciones contra Estados Unidos por no eliminar sus subsidios ilegales a la producción de algodón.
La decisión es la primera consecuencia directa del fracaso de las negociaciones de la Ronda de Doha a través de las cuales Brasil pretendía saldar la disputa tras la negativa estadounidense a cancelar unos subsidios definidos reiteradamente como ilegales por la OMC.
Según confirmaron a Efe fuentes brasileñas, el gobierno sudamericano pidió a la OMC que evalúe una petición de sanciones de $4 mil millones, una solicitud que ya fue planteada en el 2005 y que posteriormente se dejó en suspenso en aras de un acuerdo negociado que nunca se logró.
Según las evaluaciones brasileñas los $4 mil millones serían la cifra estimada del perjuicio que los subsidios estadounidenses causaron a los productores sudamericanos.
Según las mismas fuent
es, como represalia, Brasil podría aumentar las tasas de importación de bienes estadounidenses o suspender patentes a empresas de esa nacionalidad.
El pasado 20 de junio la OMC despejó formalmente el camino para que Brasil pudiera aplicar sanciones comerciales contra Estados Unidos por la persistente negativa de este país a eliminar sus subsidios al algodón.
Los árbitros de la OMC confirmaron que Estados Undios incumplió su obligación de eliminar varios tipos de subsidios a sus productores de algodón que habían sido declarados ilegales por la misma organización.
Ese dictamen reiteró las conclusiones a las que llegó otro grupo de expertos de la OMC en 2005, y acabó con el proceso que Brasil abrió hace cinco años.
No obstante, las autoridades brasileñas confiaban en que si se lograba un acuerdo en el marco de la Ronda de Doha -un proceso de liberalización comercial mediante reducción de subsidios y aranceles que se negocia desde hace siete años- evitaría aplicar las sanciones y enemistarse con Estados Unidos.
En julio hubo una reunión ministerial en Ginebra en la que se barajaba la posibilidad de reducir los subsidios estadounidenses al algodón en un 80%, algo que los estadounidenses no aceptaban, y que quedó en suspenso al fracasar las negociaciones.
La disputa comenzó en 2003 cuando Brasil acusó a Estados Unidos ante la OMC por sus subsidios al algod
ón que distorsionan los precios internacionales del producto.
Se abrió una disputa que ganó Brasil en marzo del 2005, y en cuyo fallo se pedía a Estados Unidos que introdujera “ajustes administrativos” o suspendiera los programas de créditos a la exportación otorgados a sus productores de algodón.
Sin embargo, Estados Unidos no dejó de distribuir subsidios ni modificó su sistema de distribución de ayudas.
Por tanto, en marzo de 2006 Brasilia decidió abrir otra disputa para probar que la decisión de la OMC no había sido aplicada y que las medidas proteccionistas se seguían implementando.

El máximo órgano comercial del mundo juzgó la queja y volvió a condenar a Estados Unidos esta vez por incumplir lo establecido, pero Washington apeló.
En el fallo contrario a esa apelación, el Órgano de Controversias especificó que Estados Unidos no había cumplido con las recomendaciones de ese organismo.
Según la Cancillería brasileña, Estados Unidos pagó $12.500 millones a sus productores de algodón entre 1999 y 2003, lo que le permitió mantener el segundo lugar en la producción mundial de la fibra.
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