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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



BLOOMBERG


Bloomingdale

| Sábado 02 febrero, 2008



Bloomingdale’s y Saks buscan activar ventas


Nueva York- La Semana de la Moda de Nueva York empieza el viernes, y los minoristas quieren que diseñadores como Ralph Lauren y Vera Wang creen más prendas que uno quiera tener “obligadamente”, como las chaquetas de motociclista, para activar las ventas en medio de temores de recesión.
“La primera cosa que queremos ver es emoción en el producto”, dijo el director general de Saks Inc., Ron Frasch. “El problema ha sido la falta de novedad en las tendencias”.
Las ventas de ropa femenina en Estados Unidos crecieron 2% en 2007, frente a 5% el año anterior, y declinarán esta primavera (boreal) por primera vez en siete años, predijo el analista del sector minorista Marshal Cohen. Aunque una economía más lenta frena el gasto del consumidor, los diseñadores también son responsables, dijo Cohen. Al no producir mercadería ganadora, la ropa les ha cedido terreno a los bolsos y los pequeños productos electrónicos para el consumidor, agregó.
“No sé de dónde se saca moda si no es de los diseñadores de moda”, dijo la gerente de cartera Patricia Edwards. “Francamente, los consumidores están un poco aburridos de lo que ven por ahí, y los diseñadores deben hacer algo que emocione y aliente al consumidor a deshacerse de esos dólares que lleva en la cartera”.
Edwards, establecida en Seattle, colabora en la gestión de activos por valor de $13.400 millones, incluidas acciones de minoristas, en Wentworth, Hauser & Violich.
Los diseños que se muestren en las más de 80 presentaciones durante la Semana de la Moda, que continúa hasta
el 8 de febrero, son cruciales para generar el interés del consumidor, en especial después que la huelga de los guionistas de Hollywood redujo los pavoneos de los famosos, dijo Cohen, de NPD Group Inc., una firma de comercialización de Port Washington, estado de Nueva York.
“Uno siempre mira los desfiles de moda para ver cuál es la tendencia”, dijo Michael Gould, presidente de la cadena Bloomingdale’s de Macy’s Inc. “Seguimos presionando a nuestros proveedores para asegurarnos de tener esas novedades. Es de esperar que veamos algunas, y es de esperar que podamos aprovecharlas. Sin duda, esa es la clave para hacer crecer el negocio”.
Si los diseñadores otorgan “movimiento” a sacos y faldas o hacen las mangas más interesantes, les dan un nuevo giro a cárdigans y blazers y acoplan chaquetas de cuero de motociclista con suaves líneas femeninas, podrían generar ventas, dijo Susan Rolontz, subdirectora general ejecutiva de Tobe, una consultora
de comercio minorista de Nueva York.
La ropa para el tiempo frío será presentada en Manhattan y luego en Londres, Milán y París. Representa más de la mitad de la venta de indumentaria femenina en Estados Unidos, dijo Cohen.
“El otoño fue horrible”, dijo C.B. Whyte, subdirectora general de la inmobiliaria Stribling & Associates, de Manhattan. Las chaquetas eran demasiado holgadas, las faldas demasiado amplias, y los colores y telas —entre ellos el rosa, los motivos florales y los chifones— inapropiados, añadió.
Whyte dijo haber reducido cerca de un tercio sus compras para la temporada de otoño, a $15.000 el año pasado. El gasto de este año dependerá nuevamente de si la economía es “un fiasco”, dijo, “y por supuesto, de lo que muestren los desfiles y de cuán usable sea la ropa”.
La venta de indumentaria femenina declinará hasta 3% en el primer semestre, su primera caída desde 2001, predijo Cohen. Las ventas alcanzaron un récord de $104.000 millones en 2007.
Las cadenas de tiendas de departamentos han recurrido a los diseñadores en busca de ayuda extra, pidiéndoles que creen productos exclusivos. Macy’s acudió a Tommy Hilfiger y Oscar de la Renta; Kohl's Corp. se asoció con Vera Wang; y J.C. Penney Co. apeló a Polo Ralph Lauren Corp. El mes pasado, Liz Claiborne buscó a Isaac Mizrahi de Target Corp. para revivir su sello.
Las colecciones de esta semana deberán tener una oferta “equilibrada”, lo que podría incluir artículos de precio más bajo para un mayor atractivo o prendas de punto más informales, dijo Frasch.
Cohen pide más ropa que se pueda usar para la oficina y luego en una salida nocturna, y prendas que nos caigan mejor.