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“Benchmark” para cartera de inversiones


En la actualidad las compañías tienen que competir no solo con empresas de la misma región, sino que se presenta una competencia cada vez mayor con las de otros países.
Por lo anterior deben buscar formas o fórmulas que las dirijan hacia una productividad y calidad mayor para poder ser competitivas.
Benchmarking es el término que se identifica con una herramienta de gestión que basa su metodología en la identificación de las mejores prácticas para utilizarlas como referencia, es el proceso continuo de medir productos, servicios y prácticas contra los competidores más duros o contra aquellas compañías reconocidas como líderes en la industria, en un proceso sistemático cuyo objetivo es evaluar, comprender y comparar procesos operativos, productos y/o servicios propios, con aquellos relativos a prácticas reconocidas como más eficientes y líderes.
¿Para qué se utiliza?
• Evaluar resultados de decisiones.
• Revisar modelos de organización.
• Medir impacto de nuevas reglas.
• Comparar marcos regulatorios y anticipar impactos.
• Revisar en forma cualitativa el resultado de decisiones.
• Desarrollo de nuevos productos o servicios.
• Planificación estratégica.
Para una cartera de inversión, un benchmark debe ser la guía que permita al administrador de ese fondo lograr la mayor rentabilidad posible sin tener que asumir riesgos que provoquen pérdidas en dicho fondo. Además, debe ayudar a lograr una diversificación eficiente que permita alcanzar los objetivos anteriores sin sacrificar la liquidez de dichos fondos.
El benchmark a escoger debe cumplir con ciertas normas:
• Brindar referencias comparativas objetivas, públicas y transparentes del comportamiento y la rentabilidad del portafolio.
• Aportar capacidad de medir desempeño relativo y no solo absoluto.
• Expresar un punto de vista imparcial de las condiciones del mercado.
• Facilitar la definición de estrategias de inversión.
• Proporcionar la definición de los perfiles de riesgo.
• Facilitar la medición y el monitoreo del desempeño y gestión de las estrategias de inversión.
• Brindar una referencia para comparar rendimiento y volatilidad de las inversiones.
Alcanzar un benchmark no es un proceso que se logre de la noche a la mañana, debe existir toda una planificación para lograr los objetivos establecidos en un tiempo determinado por los administradores de cartera.
Elegir un benchmark implica tener que acotar los activos individuales que pueden escogerse y determinar la combinación normal, además de que es un proceso continuo.

Gerencia de Riesgo Financieros
Banco de Costa Rica
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