Batalla legal de Uber en San Francisco pone a prueba a la economía colaborativa
Enviar

Batalla legal de Uber en San Francisco pone a prueba a la economía colaborativa


El cuestionamiento más serio al modelo de negocios “Sé tu propio jefe” de Uber, aplicación que conecta usuarios con conductores, también podría constituir una primera prueba para la economía colaborativa así como debilitar la valuación de $50 mil millones de la empresa.
La batalla inmediata tendrá lugar el jueves en San Francisco, donde se prevé que a Uber le costará convencer al juez de distrito Edward M. Chen de impedir que un juicio que busca reembolsar a 160 mil conductores de California por kilometraje y propinas pase a ser una acción colectiva.
El fallo de Chen se relaciona con una cuestión más amplia: si los conductores de Uber son trabajadores autónomos, como sostiene la compañía, o empleados con derecho a indemnizaciones por desempleo y remuneración como trabajadores, además del derecho a sindicalizarse.
Además de atentar contra la consigna de Uber “conduzca siempre que tenga tiempo”, un fallo que tratara a los conductores como empleados, si fuera confirmado en la apelación, reduciría las ganancias.
También significaría una amenaza para otras empresas que operan en el sector de la economía “colaborativa” o “a pedido”, que conecta a los clientes con los productos a través de aplicaciones y suele evitar los costos del empleo tradicional.
El juicio contra Uber que tramita ante Chen, la causa de este tipo que más avanzada está, alega que el modelo viola las leyes laborales.
La causa es significativa para las firmas que dan trabajo a otros a cambio de un porcentaje de los ingresos que generan, dijo Christopher Sagers, profesor de derecho de la Universidad del Estado de Cleveland.
“Creo que una victoria del demandante lo colocaría en una situación de incertidumbre legal”, añadió.
Dos inversores de Uber que pidieron no ser identificados dijeron que la compañía sobreviviría a cualquier dictamen que exigiera tratar a los conductores como empleados.
El valor de Uber podría reducirse porque en parte se basa en los arreglos con los conductores. Tratarlos como empleados elevaría los costos y probablemente haría caer las ganancias.
Clasificar a los conductores como empleados se traduciría en precios más altos y menos conductores de Uber, que deberían trabajar más horas, señaló Arun Sundararajan, profesor de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York. El aumento de costos se trasladaría a los consumidores, con lo que se reducirían los ingresos de los conductores y el porcentaje de Uber sobre sus tarifas, explicó.
El efecto sobre los ingresos mundiales de Uber probablemente sería pequeño, agregó Sundararajan.
“Me parece que el verdadero riesgo es que, si pierden en California, luego seguirían otros estados”, señaló.

Bloomberg

Ver comentarios