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Construir edificios amigables con el ambiente es asequible
Bancos ofrecen financiamiento verde
Bajos costos a futuro y la lucha contra el cambio climático son principales atractivos

Vivir o trabajar en una construcción verde, amigable con el ambiente, hecha con productos sostenibles puede sonar caro, pero a largo plazo trae mayores beneficios y menos costos.
Las edificaciones sostenibles mejoran la calidad de vida en los hogares y la productividad en las empresas, reducen costos en servicios públicos contribuyendo así a la lucha contra el cambio climático.
Bancos como Promerica, Popular y BAC son algunos de los que ofrecen créditos para construir o hacer mejoras para que los edificios tengan un menor impacto ambiental.
Banco Promerica recibió un préstamo por $15 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para ampliar sus operaciones de financiamiento en viviendas y préstamos de proyectos sostenibles.
El objetivo de la operación es ampliar y profundizar el alcance de las principales líneas de negocios de Banco Promerica en el financiamiento hipotecario para personas de ingresos medios y medio-bajos, así como desarrollar la cartera de créditos verdes en el país.
“Con los préstamos verdes se apoya el crecimiento de las inversiones y de las prácticas bancarias sostenibles en Costa Rica, fomentado en esa manera beneficios ambientales, sociales y económicos”, comentó Daniela Carrera-Marquis, jefa de la división de mercados financieros del BID.
El Banco Popular también ofrece servicios para financiar planes de inversión relacionados con eficiencia energética, manejo de recurso hídrico, disposición de residuos, generación de energías limpias y conservación, así como cualquier otro proyecto con componente ambiental.
La entidad brinda a los interesados plazos de hasta 180 meses y tasas de interés a partir del 14%, dependiendo del tipo de proyecto. Estos créditos están dirigidos tanto a particulares como a empresas.
El Popular también lanzó una “Cuenta de Ahorro Verde” en colones y en dólares, que comprende una tarjeta de débito y ofrece una tasa de interés escalonada dependiendo del saldo de la cuenta. La entidad se compromete a destinar un monto igual al saldo de estas cuentas de ahorro para financiar proyectos amigables con el ambiente.
Por su parte, el BAC tiene una alianza Greenenergy Solutions, empresa de productos de energía renovable.
Con esta asociación se ofrecen paneles fotovoltaicos, calentadores solares de agua y para piscina, sistema de iluminación de muy alta eficiencia y larga durabilidad, así como torres de generación de energía por medio del viento, entre otros; es decir, soluciones integrales para vivienda sostenible.
“Para estos productos el BAC lanzará próximamente tasas de interés verdes y condiciones especiales de financiamiento, tanto para vivienda como para créditos personales o leasing, entre otros”, aseguró Javier Sancho, gerente de Banca de Empresas.
Y es que los beneficios de habitar en construcciones verdes no solo son para el ambiente. Quienes conviven en un edificio de este tipo suelen ser más saludables, disfrutan de mayor comodidad y cuando se utilizan como oficinas, los colaboradores son más productivos.
Crea un buen ambiente para trabajar, la gente se siente a gusto y eso hace que aumente la productividad y disminuyan las ausencias, asegura Manuel Salas, presidente del Consejo de la Construcción Sostenible.
Esto se debe a la correcta administración de los recursos naturales como viento y luz solar de forma efectiva, en vez de utilizar aires acondicionados o luces artificiales en exceso.
Esto es un alivio para el ambiente y para el bolsillo, pues se requiere menos energía de combustibles fósiles y las cuentas por servicios públicos también bajan.

Silvia Pardo
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