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Costo de hipotecas bajó hasta un tercio
Banca mira a la clase media
Préstamos de vivienda se triplicaron en primer trimestre

La clase media costarricense, por mucho tiempo relegada y olvidada, es ahora el salvavidas para la banca, que desde principio de año aumentó su oferta de crédito a este sector.
De hecho, los préstamos para adquirir vivienda se triplicaron durante el primer trimestre, comparado con 2010.
Se trata de $390 millones, de los cuales no menos del 80% es para clase media, que necesita más de 70 mil casas.
El ingreso mensual de una familia de clase media actualmente oscila entre $1.200 y $2.400.
Para atraer a los clientes, los bancos bajaron la tasa de interés de los préstamos; actualmente es en promedio de un 10% en los estatales, y un 15% en los privados. En ambos casos bajó cinco puntos porcentuales en los últimos dos años.
Para satisfacer la necesidad de la clase media, los bancos actualmente ofrecen hipotecas de montos tan bajos como $40 mil.
Tiempo atrás, las hipotecas ofrecidas típicamente superaban los $150 mil, mientras el Estado financiaba muchas de las viviendas de ese segmento, mediante bonos.
“Es importante que los bancos brinden alternativas de crédito para clase media. El déficit de vivienda debe ser atendido por el sector bancario privado y público; porque logramos mayor eficiencia”, recalca Irene Campos, ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos.
La innovación en los productos ofrecidos a los clientes es uno de los cambios del mercado.
El Banco de Costa Rica y el Popular tienen líneas de crédito que financian el 100% de la vivienda.
Además, para 2012 comenzará el uso del bono diferido para las familias de clase media, en el caso de las hipotecas de los bancos del Estado, los mutuales, algunas cooperativas, así como BAC San José y Banco Promerica.
Mediante este subsidio, la familia que califica para el bono, recibe una ayuda del Estado para pagar parte de la cuota mensual del crédito al banco.
La subvención es progresiva, y el monto depende de los ingresos de la familia.
Por ejemplo, para un crédito de $70 mil, la cuota mensual del banco rondaría el primer año los $700, de los cuales $120 los cancela el Estado, sin ninguna obligación por parte de la familia de reintegrar ese dinero.
La banca privada también se enfoca en este nicho. El BAC San José este mes lanzó un plan de vivienda para clase media, destinado a las empresas que pagan la planilla de sus trabajadores en el banco.
El proyecto piloto comenzó con 25 compañías. El objetivo es atender la necesidad de vivienda de 24 mil trabajadores que por sus ingresos no pueden obtener un bono total de vivienda social y que tampoco han calificado para un préstamo.
El Banco Promerica también anunció nuevas líneas de crédito para vivienda de clase media, con $23 millones que recibió del Banco Interamericano de Desarrollo.
De la mano del crédito para vivienda va la construcción habitacional que, durante el primer trimestre del año aumentó los permisos tramitados para nuevas obras.
El buen ritmo del negocio atrajo dos de las principales empresas constructoras afincadas en el país. Cementos de México (Cemex) y Holcim comenzaron desde este año la construcción de viviendas.
Aliadas con el BAC San José, para el desarrollo de viviendas para clase media, ambas empresas tienen este tipo de trabajos entre sus planes de fomento al desarrollo habitacional de casas con un precio de $30 mil.
Por su parte, Cemex tiene el proyecto La Campiña, en Cartago, mientras Holcim lo hace en La Guácima de Alajuela.
Oscar Rodríguez
[email protected]
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