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Eximir a las personas con bono de pagar una prima, les daría mayor acceso a la vivienda
Banca avala plan para disparar construcción
Banqueros califican de atinada la medida por el impacto multiplicador que tiene en la construcción y el empleo
Propuesta incluye que bono ayude al pago de las mensualidades

La propuesta del vicepresidente electo Luis Liberman, de estimular los créditos para vivienda, recibió el aval de los gerentes generales de los bancos.
Estos consideran que es novedosa y de ella se espera que surja una aterrizada fórmula que dispare la construcción de viviendas.
En primer término se propone enviar un proyecto al Congreso que permita a los bancos emitir bonos a ocho años plazo a tasa fija y sin encaje. Los títulos serían regulados por el Banco Central.
Estos bonos los irán sacando al mercado los bancos conforme a los requerimientos de crédito para vivienda. “De este modo quedaría cubierto el costo para los usuarios del crédito y sin oscilaciones de las tasas de interés los primeros ocho años”, dijo Alfredo Volio, presidente de la junta directiva del Banco Nacional.
En nuestro caso emitiríamos los bonos y con esos recursos se fondearían los créditos para vivienda, un disparador de la construcción y el empleo, agregó.
A los prestatarios, por su parte, el interés del crédito no va a generarles ninguna vulnerabilidad, dijo Volio.
El otro componente de la propuesta de Liberman es el de aplicar el subsidio estatal en el pago de intereses de los créditos para vivienda y no solo a la prima, como ocurre en la actualidad.
La entidad que lanzó la idea original es el Grupo Mutual, pero Liberman recogió la estafeta y ahora intenta que se convierta en toda una estrategia de crédito del sistema financiero nacional.
Actualmente un bono va dirigido a otorgarse en el momento de la compra de la vivienda. La propuesta es que ahora ayude a pagar las mensualidades, que en muchos casos una familia no puede atender aun cuando cuente con el ingreso de tres o cuatro salarios mínimos, que son hoy de ¢175 mil mensuales. Considerando un salario de ¢600 mil, un crédito para vivienda a 15 años plazo, de ¢16 millones y una tasa del 13,75% que es la actual, demandaría una mensualidad de ¢210 mil.
Es algo que a juicio de Mayela Rojas, subgerente del Grupo Mutual, dejaría a una familia en una condición muy apretada, o no podría atender, aparte de que obtendría una vivienda que estaría por debajo de sus expectativas.
Si el bono se aplica a la mensualidad, de acuerdo a los esquemas propuestos, la gente podría conseguir un crédito más alto a pagar durante cuatro o seis años con ayuda del subsidio estatal. Después de ese periodo los ingresos de estas personas se habrían revaluado y podrían seguir pagando sin problemas.
“Con esta medida se podría eximir a las personas con bono de pagar una prima, lo cual les da mayor acceso a la vivienda, dijo Bernardo Alfaro, subgerente general de Riesgos, del Banco Nacional.
“Al otorgar el bono en las cuotas, la persona sigue ligada a la vivienda, en el tanto el flujo de apoyo se mantenga, y al cabo de un buen tiempo habrá amortizado una parte importante de la deuda, con lo cual tendrá gran estímulo para cancelar cualquier saldo”, manifestó.
Los bancos se garantizarían que habría una atención puntual de la obligación, que es lo que permitiría flexibilidad con el tema de la prima, dijo el funcionario.
Otros gerentes consideran que la propuesta de Liberman es innovadora. “Me parecen medidas muy atinadas sobre todo por el impacto multiplicador que tiene el sector construcción vivienda en otras actividades y por la necesidad tan grande que tenemos de generar confianza, más inversión, actividad productiva y generación de empleo”, dijo Gerardo Corrales, gerente general del BAC San José.
El bono de la vivienda es un instrumento mediante el cual se procura que las personas y familias de menores recursos, tengan acceso a una vivienda digna. “Toda iniciativa que tienda a resolver la necesidad de vivienda de la población costarricense, la vemos con muy buenos ojos; opciones como las planteadas, abren nuevas alternativas para nuestro país”, adujo Guillermo Quesada, gerente general del Banco Crédito Agrícola de Cartago.
Mientras tanto, hay gerentes que sienten que habría que analizar más a fondo los distintos componentes de la propuesta.
“En el caso de los bonos, no conozco a fondo el planteamiento, y tendríamos que ver casos reales para analizar si a una familia de bajos ingresos le conviene más la disminución de la cuota o la ayuda en la prima”, dijo Gerardo Porras, gerente general del Banco Popular.
Si una casa vale ¢15 millones, y la familia debe dar un 20% de prima que serían ¢3 millones sigue siendo bastante para un nivel de ingresos bajos”, señaló Porras.
“La aplicación del bono en la forma planteada podría favorecer de una manera significativa a las familias cuyo ingreso les puede resultar insuficiente para atender una cuota mensual”, señaló por su parte Leonardo Acuña, subgerente del Banco de Costa Rica.

Wilmer Murillo
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