Logo La República

Jueves, 13 de diciembre de 2018



INVERSIONISTA


Bajón inmobiliario vuelve azaroso tener hogar en EE.UU.

| Lunes 09 noviembre, 2009



Bajón inmobiliario vuelve azaroso tener hogar en EE.UU.
El aumento de los precios de hogares en el siguiente decenio probablemente sea de un promedio de un 3,5% al año

Bloomberg

Kajal y Vishal Dharod pagaron $559 mil en 2006 por una casa nueva de cuatro dormitorios construida en la localidad californiana de Rancho Cucamonga. Hoy la casa vale unos $360 mil.
“No sabemos cómo es posible recuperarse de semejante pérdida”, dijo Kajal Dharod, de 29 años, titular de su primera vivienda con una hipoteca de $4.200 mensuales, quien agregó que “comprar la casa fue un error”.
La titularidad de hogares en Estados Unidos, considerada en el pasado una senda hacia la riqueza, está llevando ahora a la desilusión.
En los últimos cuatro años los precios de los hogares han si los más volátiles que se conozca, oscilando de un aumento de un 12% en 2005 a una caída calculada de un 13% ese año, según la asociación nacional de agentes inmobiliarios.
Esos vaivenes han agriado a muchos propietarios de hogares y compradores potenciales, dijo Nicolas Retsinas, director del Centro Conjunto de Estudios Sobre Vivienda, en la Universidad de Harvard.
“Siempre hablamos de la posesión de un hogar como el sueño americano, pero durante los últimos diez años la gente olvidó que se trataba de un alojamiento y empezó a considerarlo una manera rápida de ganar o perder dinero”, dijo Retsinas.
“Cuanto más rápido volvamos a considerar los inmuebles como un sitio en que vivir, un lugar en que sentar raíces, más rápido se fortalecerá la recuperación de la vivienda”, agregó.
El aumento de los precios de los hogares en el decenio siguiente probablemente sea de un promedio de un 3,5% al año, según los cálculos de Retsinas de que habrá aumentos de cerca de un 1,5% por encima de la inflación y el pronóstico del banco central de que la inflación oscilará entre un 1,7% y un 2% a largo plazo. Sobre esa base, podría tomar diez años o más para que los Dharod se recuperen de la pérdida de un 36% en el valor de su hogar.
Si bien el precio mediano de las viviendas aumentó el 83% en el decenio anterior a la recesión, según la asociación nacional de agentes inmobiliarios, la subida fue mucho mayor en las ciudades más pobladas.
En Nueva York, los precios aumentaron el 146%, en San Francisco el salto fue del 160%, y en Los Ángeles del 205%, de acuerdo con los índices S&P/Case-Shiller de precios de hogares.
Hasta en las ciudades donde los aumentos no fueron tan empinados, Estados Unidos acogió la idea de la “sociedad de propietarios” promovida por el ex presidente George W. Bush en sus discursos, incluido su mensaje inaugural de 2005, durante el apogeo del auge de la vivienda.
Al ver los propietarios de hogares dispararse el valor de los inmuebles, muchos empezaron a usar sus residencias para amortizar deudas, sufragar matrículas universitarias o pagar vacaciones, dijo Mark Goldman, que da cursos sobre bienes inmuebles en la Universidad Estatal de San Diego, en California.
Los hogares se convirtieron en el eje de la planificación para el retiro, dijo. En 2005 la tasa de ahorro personal de Estados Unidos cayó por debajo de cero por vez primera desde 1933, según la Oficina de Análisis Económicos, en Washington.
“Todo el mundo esperaba que su hogar aumentara de valor y que podrían usar esa cantidad para gastos”, dijo Goldman.
A mediados de 2006, los precios de los hogares empezaron a registrar un descenso de un 26% después de haber llegado a un apogeo equivalente a casi cuatro veces el ingreso familiar mediano de Estados Unidos.
No pudiendo refinanciar, los prestatarios “subprime” o de alto riesgo empezaron a atrasarse en el pago de sus hipotecas conforme les subían las tasas de interés y el monto de sus plazos se abultaba. El bajón del valor de los bonos garantizados por hipotecas dio lugar a una recesión mundial.
Las ventas de hogares y condominios en Estados Unidos cayeron a un ritmo anual de 4,49 millones a principios de 2009, la más baja que se haya registrado, según estadísticas de la asociación de agentes inmobiliarios con sede en Chicago.
“Pasará mucho tiempo antes de que la gente vuelva a pensar que poseer un hogar es una buena inversión”, dijo John Vogel, profesor de la facultad de Administración de Empresas del Dartmouth College, en Hanover.