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Un 7,8% de los costarricenses, el 3% más que hace un año, no tiene trabajo

Aumenta desempleo en un 3%
• Pobreza también creció y ahora es casi 1 millón de ciudadanos los que viven en estas condiciones

Wilmer Murillo
[email protected]ública.net

Un incremento del desempleo del 3% que no se veía desde 1980 arrojó como resultado este año la Encuesta de Hogares 2009.
En esta condición se encontraban en julio pasado 166 mil personas, 64 mil más que el año anterior. La fuerza de trabajo en Costa Rica incluye a 2.121.451 personas.
De esta forma, luego de un año de crisis, el desempleo pasó de un 4,9% a un 7,8%.
De estos resultados se deriva un panorama desfavorable en el mercado laboral costarricense este año, con restricciones para satisfacer las necesidades de la población en edad de trabajar (con más de 12 años).
El desempleo aumentó más en algunas ramas de actividad económica, como en construcción y agricultura, golpeando más a los jóvenes.
Por su magnitud y por ser consecuencia de fenómenos extraordinarios que afectaron la economía, como la caída de la producción y la notable baja de la inflación, las cifras llevaron el número de pobres a 935.440.
En ese sentido, alrededor de 236 mil hogares están en situación de pobreza, de los cuales 53 mil padecen pobreza extrema.
Lo anterior significa que hay alrededor de 17 mil hogares más en esta condición y 10 mil más en extrema pobreza que el año pasado
El ingreso promedio, otro de los elementos que mide la encuesta, aumentó un 7% en términos reales, pero con cambios disímiles por rama de actividad y una caída del ingreso promedio de los trabajadores independientes y en sectores como el transporte y la agricultura.
Como fenómeno típico de situaciones recesivas aumentó la cantidad de trabajadores independientes y no remunerados, que actúa como un “colchón” para mitigar los efectos del mayor desempleo.
Sin embargo, el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad de los ingresos, registró el rango más elevado de la historia con 0,439 este año, en relación con el 0,424 de 2008 (cero es igual a la menor desigualdad, mientras que el uno corresponde a la mayor desigualdad).
Los hogares pobres son aquellos que no reciben los ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas como alimentos, vestido, vivienda y otros. En julio pasado 221.229 hogares se hallaban en esta condición; es decir 25.708 más que el año anterior.
La cifra corresponde a los hogares con ingreso conocido, es decir aquellos en los que se pudo conocer el dato mediante la encuesta, aclaró Pilar Ramos, coordinadora de censos y encuestas.
Los indicadores por sexo muestran que la baja en la ocupación y el aumento en el desempleo respecto al año anterior afectaron especialmente a los hombres, mientras en las mujeres se mantiene la tendencia a la mayor participación que se observa desde 2005.
Por zona, la rural logró mantener el número de personas ocupadas, incluso registró un crecimiento (7.500 personas más), mientras que la urbana refleja una pérdida de ocupados de 9.700.
Por regiones todas muestran incrementos del desempleo abierto (excepto en la Pacífico Central), mientras que destaca la situación desfavorable de las regiones Brunca y Chorotega, con los niveles más altos de desempleo y las tasas de ocupación más bajas.
La Región Central es la otra que presenta los indicadores más favorables, y por su peso al contener la mayoría de la población activa (67%) es la que más incide en el promedio nacional.
La incidencia de pobreza total observada representa un incremento del 0,8% respecto al año anterior, que obedece primordialmente al aumento de la proporción de hogares en pobreza extrema. Asimismo, fueron los hogares urbanos los que crecieron en mayor medida el porcentaje de afectación.
El subempleo invisible, afectado por insuficiente remuneración) se mantiene prácticamente invariable según la encuesta.
Los datos para la Encuesta 2009 fueron recolectados del 6 de julio al 14 de agosto de este año. Este trabajo tiene un costo aproximado de ¢249,3 millones.








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