Atrasos del IDA frenan Nueva Cinchona
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Fuentes de empleo no llegarían hasta el próximo año
Atrasos del IDA frenan Nueva Cinchona

Sigue ociosa finca de 600 hectáreas que explotarían afectados por terremoto

A pesar de que el planeamiento del proyecto que daría fuentes de ingresos a las principales víctimas del terremoto de Cinchona arrancó en 2009, no será hasta 2013 que entre en operación.
Tres años después de que la tragedia arrebató incluso el modo de ganarse la vida a casi 100 familias de Cinchona, Alajuela, los atrasos en la gestión del Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) tienen varadas las opciones para que esos costarricenses vuelvan a producir la tierra.

En 2011, bajo la supervisión de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), se construyeron viviendas y se habilitaron los servicios públicos.
Sin embargo, se mantienen a la espera de un planteamiento formal en desarrollo agrario para entregar la propiedad definitivamente.
Con los estudios realizados por la Comisión, y que fueron entregados el año pasado al IDA, era posible iniciar los trámites de traspaso del terreno y arrancar con alguna alternativa de producción.
“Seguimos a la espera de que el Instituto defina qué se va a hacer, para poder finiquitar el traspaso”, confirmó Rebeca Madrigal, encargada de comunicación de la CNE.
En este momento la bola está en campo del IDA, al cual le corresponde echar a caminar la finca, pero a estas alturas ni la Comisión ni el Instituto, han podido concretar siquiera el traspaso de la propiedad de la cual dependerá el futuro de casi 500 personas.
Quienes al momento del siniestro se dedicaban a labores del agro, y no lograron reubicarse en otros empleos disponibles, actualmente hacen “lo que se puede” para sostener lo que queda de sus familias.
“Aunque estamos muy contentos con las nuevas casas, no dejamos de extrañar la vida de antes y hacen falta muchas cosas para estar mejor e igualar lo que teníamos”, dijo Flor Alvarez, vecina de Nueva Cinchona.
“La queja de la mayoría de los vecinos es la falta de espacio para sembrar; muchos de los que vivíamos allá éramos agricultores y estábamos acostumbrados a eso”, añadió Alvarez.
Los habitantes han asistido a reuniones durante dos años, en las cuales se han discutido modelos para desarrollar proyectos agrícolas en una propiedad de 600 hectáreas que fue adquirida gracias a donaciones de miles de costarricenses.
En medio de la espera, en el IDA lo único que se ha confirmado es que a un plazo de dos meses, iniciarán la discusión sobre cuál será el modelo apropiado de desarrollo de la finca.
“Estamos valorando opciones para dar soluciones integrales de subsistencia a los afectados por el terremoto”, argumentó Rolando González, presidente ejecutivo del IDA.
Tenemos una propuesta de la Universidad Earth, y otras que hemos estado desarrollando junto a los pobladores, y en unos 11 meses podríamos arrancar con la respuesta definitiva, sostuvo el jerarca.
En Nueva Cinchona se valora la producción de aves de corral, caprina y de huevos, así como algunas parcelas dedicadas a generar materia prima para abastecer empresas aledañas y para la eventual exportación.

Ernesto Villalobos
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