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Arrodillan a Sharapova
Azarenka la aplastó en la final de Pekín

La bielorrusa Victoria Azarenka doblegó con autoridad a la rusa Maria Sharapova por 6-3 y 6-1 para ganar el torneo de Pekín, y obtener el quinto título esta temporada.
Azarenka, actual número uno del mundo, infligió un serio correctivo a Maria, similar al que la siberiana recibió en la final del Abierto de Australia este año (6-3 y 6-0), demostrando su condición de actual líder de la clasificación femenina.
La bielorrusa ya ganó este año en Melbourne, Sydney, Doha e Indian Wells, derrotando a Maria en dos de ellos, la final del primer Grand Slam de la temporada y en California. Sharapova se tomó un pequeño desquite en la final de Stuttgart, pero de nuevo el brazo de “Vica” fue superior en las semifinales del Abierto de EE.UU.
Con ese mismo poder destructivo, Azarenka aniquiló la resistencia de su rival en la pista Diamante, el escaparate del Abierto de China. La bielorrusa se plantó en la final cediendo únicamente 21 juegos, y en el último partido se mostró todavía más inaccesible.
Clave fueron los seis juegos consecutivos que la tenista de Minsk ganó desde el 5-3 del primer set, al 5-1 del segundo, una lección de poder desde el fondo de la pista, a la que se añadió el débil servicio de Sharapova que lo cedió en total en 5 ocasiones, después de once puntos de rotura, y con una guinda extra de siete dobles faltas.
El público, ferviente admirador de la jugadora rusa, intentó llevar a Maria en volandas, y gracias a ellos salvó tres puntos de set en el primer parcial antes de entregárselo a Azarenka.
En el segundo las fuerzas se desnivelaron totalmente, y María anduvo a remolque, sin que sus piernas lograran nivelar los intercambios. “Vica” ganó al final en 87 minutos.
Azarenka, exultante y con un cheque por $848 mil bajo el brazo, se mostró orgullosa. “He estado trabajando mucho en los últimos años. Estoy feliz de conseguir por fin este título, porque en los últimos años no pude demostrar mi tenis”, dijo la bielorrusa en el Centro Nacional de Tenis de Pekín.

Pekín/EFE
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