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Arranque con sorpresa
Justin Hicks lidera y Tiger Woods apenas salvó la jornada
Luis Rojas
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Los que esperaban un duelo cerrado en la punta entre Tiger Woods y Phil Mickelson se quedaron boquiabiertos ayer, en el arranque del US Open de Golf, luego de ver iniciar a Tiger con un doble bogey, lo cual hizo pensar lo peor, tras las incógnitas que se cernían sobre el número uno del golf mundial, en su regreso al green, luego de una lesión.
Woods volvería a sufrir otro doble bogey en el hoyo 14, pero a la postre logró recuperar terreno perdido para finalizar el día con 72 golpes, solo uno sobre el par de la cancha e irse a dormir con alivio tras lo que pudo ser una jornada de horror.
La estrella del día fue el estadounidense Justin Hicks, quien firmó una ronda de 68 golpes, tres bajo par y comparte el liderato con su compatriota Kevin Streelman convirtiéndose en dos inesperados asaltantes del liderato.

Con respecto a la jornada de Woods, él arrancó con un tiro de salida desviado, que lo obligó a venir de abajo. El estelar golfista estadounidense logró tres birdies en los primeros nueve hoyos, pero cometió otro doble bogey en el 14 y al final quedó a cuatro golpes de distancia del líder, a la espera de mejorar hoy.
Sobre cuál fue su mayor desafío en su regreso al golf, Woods dijo: “El meterme en el ritmo de la primera ronda. Ayuda un poco cuando uno hace seis golpes en el primer hoyo”.
Tampoco fue una jornada libre de escollos para las otras dos estrellas del certamen, el estadounidense Phil Mickelson y el australiano Adam Scott, quienes figuran junto con Woods entre los tres primeros del escalafón mundial de la PGA.
Mickelson se recuperó de malos putts en el comienzo de la ronda para finalizar en par. Scott, quien participa con una fractura en el meñique de la mano derecha, quedó dos golpes arriba del par. Incluso, Mickelson llegó a estar en tres arriba del par. Pero tras un bogey hizo un par de birdies seguidos y se metió a la pelea, en un campo en el que jugaba frecuentemente de niño porque el nació en San Diego.
El mejor latino en
la competencia lo es el argentino Angel Romero que firmó el par de la cancha y quien detalló que “fue una vuelta muy rara pero definitivamente fue un buen día” y sobre las condiciones del terreno acotó que “El rough está un poco más generoso, perdona un poco más, pero yo erré dos tiros muy malos, me quedó muy mal la bola, aunque la verdad es que en comparación con otros US Open que he visto, porque esta es la primera vez que tengo la suerte de jugarlo, los roughs no están tan complicados (…) Seguramente que el viento y la distancia es lo que complica el campo”.
La Asociación Estadounidense de Golf (USGA) destacó que este año habría mejores oportunidades de observar buenos marcadores que en el pasado —el US Open ha sido ganado con acumulados en par o superiores durante los últimos tres años—; sin embargo, el pronóstico no se reflejó en las tarjetas.
Unos cuantos golfistas estuvieron incluso en cuatro bajo par, pero luego descubrieron cómo este campo puede regalar buenos marcadores y luego malograrlos. De hecho, para la revista especializada Golf Magazine, el campo para este torneo no será Torrey Pines sino Torrey Terror.



La jornada en detalle


La sorpresa: Justin Hicks y Kevin Streelman, ambos estadounidenses tomaron la punta con jornada de 68 golpes (-3). Hicks hizo 7 birdies, 7 pares y 4 bogeys y Streelman 6, 9 y 3, respectivamente.
El susto: Tiger Woods finalizó 1 sobre el par, tras dos dobles bogeys que recuperó en buena parte con 3 birdies más 13 pares, mientras que Phil Mickelson sumó cuatro bogeys que emparejó con igual número de birdies más 10 veces el par de la cancha.
Hispanos: El mejor, Andrés Romero que está en el par de la cancha. La esperanza española, Sergio García naufragó en una jornada de 76 golpes (+5). El campeón defensor Angel Cabrera casi dijo adiós con 79 golpes (+8) y hasta el salvadoreño Fernando Figueroa lo superó con un +7, producto de una jornada con 78 golpes.
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