Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 2 Marzo, 2015

Exigimos en “moda ecologista” preservar Osa, y convertimos en cloaca el Tárcoles, sin ningún pudor. Nuestra doble moral provoca náuseas


…desde Moncho

…“Aquí, se vale extraer personas”

Desde “arriba” nos sobrecoge. El silencio estalla en emociones íntimas, el paisaje sigiloso, impide casi respirar. “Abajo”, las historias de luchas, de conquistas, de poder… de abandono literal, de exclusión, de discriminación… ¡de pobreza carajo!
¿Qué nos dice el Informe del Estado de la Nación, sobre la pobreza en la Región Brunca? ¿Qué nos arrojan las estadísticas sobre desempleo en esa zona? ¿En servicios públicos, cuál es la diferencia con otras regiones del país? ¿Y en infraestructura vial? ¿Cuál es la escolaridad en ese Sur-Sur? (hubo que enfatizar que es SUR-SUR, porque algunos creen que Pérez Zeledón es el Sur)... ¿Las estadísticas de viviendas, de madres jefas de hogar, de embarazos de niñas y adolescentes, de violencia?
Osa, tiene aproximadamente el 77% de su territorio dedicado a una categoría de manejo. Un decreto ejecutivo amenaza con desalojar a 1.000 familias o hacer desaparecer el pueblo de Sierpe.
Estudios, que debieron hacerse en algún cómodo escritorio josefino, arrojaron que la comunidad de Sierpe se encuentra en los 50 metros de zona pública. Sin conocer la historia.
Un brazo del Estero Azul, corresponde a una canalización artificial que realizó la Compañía Bananera, hoy podría ser un humedal, pero antes fue tierra firme, en donde ya vivían personas. Según el alcalde de Osa, Alberto Cole de León, hay costarricenses que tienen posesión de tierras en la zona desde 1823.
Del Parque Nacional Corcovado, fueron desalojadas más de 1.000 familias, sin que hoy les hayamos indemnizado. 500 personas fueron desalojadas cuando se creó el Parque Nacional Piedras Blancas, otras 500 en la Reserva de Golfo Dulce, 300 más en Río Sierpe y Térraba. Expulsados, confiscadas sus tierras, dedicadas a la protección… ¡Qué bien que el país apostó a mantener ese 4% de la diversidad del planeta en ese territorio!, ¡qué bueno, a costa de los seres humanos, porque lo que importa es la naturaleza, el ser humano, no!
Las personas tienen escrituras de más de 60 años en Sierpe, pero el aviso publicado en La Gaceta promovido por Minae, pretende confiscar más tierras; arrojar a más pobreza y abandono a los legítimos dueños de Sierpe, porque lo que importa es “la naturaleza”, ¡es lo políticamente correcto!
El ministro Gutiérrez sostiene que “aún no” se les desalojaría, pero tiene claro que ocurrirá.
¿Algunas organizaciones no estatales, de carácter privado, lucran con Osa? ¿Se llaman defensores de la conservación, para continuar recibiendo financiamiento internacional?
Han pretendido extender el Parque Bahía Ballena, para impedir la pesca artesanal, única pesca del lugar, única actividad económica que les queda a los habitantes de la costa; a como va la cosa no sería extraño que también lo logren.
Los principios de desarrollo sostenible permiten la convivencia armónica entre personas y naturaleza. Exigimos, sin embargo, en “moda ecologista” preservar Osa, y convertimos en cloaca el Tárcoles, sin ningún pudor. Nuestra doble moral provoca náuseas.

Iris Zamora