Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 10 Noviembre, 2015

Ahora los costarricenses tendrán que ver en que paragüera cuelgan el sombrero en las próximas elecciones para salir del atolladero en que estamos metidos

Trotando Mundos

Amargo y Dulce


Tras muchos días de incertidumbre que culminaron con uno de los engaños más grandes de que nos ha hecho objeto esta administración, cuando el país ya se había preparado para resistir los embates de los reyecillos sindicales perpetuados en el poder como Fidel Castro, el gobierno les tiró un salvavidas. Cual si fuera poco, le agrega insulto al agravio metiéndonos el cuento infantil de que el Presidente va para Cuba en diciembre “a buscar inversiones”.
Tras haberle brindado oxígeno a los oprobiosos cabecillas sindicales, ahora se inventa un viaje a Cuba con una infantil excusa.


Podríamos extendernos en explicaciones sobre todo lo que Cuba no es, pero Carlos Alberto Montaner lo puso concisamente en contexto en reciente artículo: “… esa pequeña isla, improductiva y maltratada, que no le paga a nadie porque malgasta sus recursos,…”. Ni tiene sector productivo privado que invierta, agregamos nosotros.
Debería bastar para entender que Cuba no tiene absolutamente nada que ofrecernos. De hecho, esa rémora ha vivido primero de la Unión Soviética; luego, de rodar y exprimir a Cháves (a la Venezuela de pajarito Maduro ya no tiene nada que sacarle pues este último la quebró); y finalmente, sin mucho barullo, vuelve de nuevo la mirada hacia los Estados Unidos en busca una teta fresca a que agarrarse.
Tenemos que deducir que la “genialidad” del Presidente no es otra cosa que su falta de imaginación para disfrazar una visita a los dictadores Castro a contarles como salvó a los sindicalistas comunistas de un final cierto.
Al Presidente le mantuvimos la esperanza, que no la fe, hasta última hora, pero ya colmó el vaso con algo más que una gota. No queremos decir “se los dijimos”, pero en la elección pasada, mucho antes de que las cosas quedaran solo entre Solís y un incompetente exalcalde como opciones presidenciales, invitamos a los costarricenses a que consideraran al Partido Libertario como una opción. Este era el único que se había probado reiteradas veces en favor del pueblo, defendiéndolo de impuestos injustos destinados a agrandar el despilfarro y de otras leyes absurdas. Ahora los costarricenses tendrán que ver en que paragüera cuelgan el sombrero en las próximas elecciones para salir del atolladero en que estamos metidos.
Para nuestra buena suerte concluimos esta misma semana en una nota dulce. Una invitación a la entrega de premios del VIII Concurso Internacional de Piano María Clara Cullell 2015, evento creado en honor de esa ilustre pianista y profesora formadora de jóvenes músicos, nos hizo no solo la noche sino toda la semana.
Con gratísima sorpresa conocimos un jurado de grandes dimensiones internaciones- de fuera de la región para mayor objetividad- así como a los galardonados del concurso. Lo único que desentonó fue la vestimenta del Vice-rector de Acción Social de la UCR, que subió al estrado en faldas de camisa, en total desparpajo e irrespeto para jurado, concursantes y público, todos vestidos apropiadamente para el evento.
Lo mejor de la noche fueron las ejecuciones de esos jóvenes muchachos, coronadas por las del ganador de la categoría avanzada, el prodigio salvadoreño Alejandro José Arroyo Alberto, quien cerró una noche de inspiración y gran calidad ejecutando las “Impressoes seresteiras” del compositor brasileño Heitor Villa Lobos.

Humberto Pacheco A.
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