Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 11 Abril, 2014

Debemos los costarricenses apreciar los esfuerzos y sacrificios de unos y de otros para alcanzar superiores objetivos para todos


Sinceramente

¡Alianzas convenientes!

Muchas personas han comenzado a murmurar en contra de posibles alianzas entre el Gobierno Electo y otros grupos o partidos de oposición. La política es el arte de las posibilidades y las alianzas son las combinaciones para hacer posibles esas realidades deseadas.
Muchas veces las alianzas no son sino ecuaciones para ganar y ganar ya que ambos grupos alcanzan sus objetivos encontrando mutuo apoyo y mutua comprensión y soporte para lograrlo.
Hemos estado acostumbrados por mucho tiempo a que los partidos vencedores alcanzaban mayoría parlamentaria o faltándoles unos pocos votos trababan acuerdos coyunturales para votar algún proyecto, o pasar alguna resolución en la Cámara Legislativa.
Vienen etapas mucho más avanzadas, mucho más elaboradas de esas alianzas. Vienen verdaderas coaliciones hacia futuro. Winston Churchill decía que: “Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema”. No rechacemos las alianzas sin análisis.
Costa Rica ostenta en estos momentos once fracciones legislativas. Ninguna ha alcanzado la mayoría parlamentaria. En consecuencia el partido de gobierno va a tener que recurrir no solo a pláticas con algunos partidos políticos para contar sus votos en la Asamblea Legislativa sino que incluso podría llegar a tener que ceder algo para alcanzar algo más. Costa Rica va a tener que madurar en ese sentido y aceptar que compartir es la llave para gobernar en nuestros tiempos.
Luego de una feroz campaña la dificultad de aceptación de los electores de una alianza PAC-PLN sería muy importante. La aceptación de una alianza PAC- Frente Amplio no sería difícil, también sostienen afinidades, pero la actitud posterior a las elecciones del 2 de febrero del Frente Amplio y de algunos líderes del PAC hará las cosas más complicadas.
El PAC y el ML sostienen posiciones adversas de fondo. No es fácil obviarlas, pero no descarto algunos acuerdos.
El PUSC ha sido vejado repetidamente desde el PAC por sus altos voceros y líderes de otrora, hoy en el ocaso. Pero ahora don Luis Guillermo Solís es Presidente y don Helio Fallas con su bonhomía y caballerosidad junto a doña Ana Helena Chacón, esa gran dama, pueden lograr los puentes que el PAC requiere para gobernar. Los votos del PUSC más algunos otros minoritarios harían el número suficiente para gobernar. El PUSC y el PAC sostienen afinidades importantes aunque no se hayan aún llegado a destacar. Una sola de ellas, el cierre de las brechas y la justicia social, bien valen una misa por Paris.
La política es el arte de lograr lo posible. Con madurez debemos enfrentar estas combinaciones. Con frialdad debemos los costarricenses apreciar los esfuerzos y sacrificios de unos y de otros para alcanzar superiores objetivos para todos.
Cánovas del Castillo nos recuerda que: “Decir política equivale a decir ciencia de lo mudable, de lo relativo y contingente; ciencia sujeta en sus conclusiones prácticas al siglo, al pueblo, al momento en que su consiguiente arte se ha de aplicar”. ¡Líderes políticos sean audaces!

Emilio Bruce

Profesor
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