Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 22 Agosto, 2016

“Algo de Ricardo” es un espectáculo imperdible

Algo de Shakespeare

Digamos que usted no sabe nada de William Shakespeare. Tal vez solo lo percibe como un autor inglés antiguo que escribió obras de teatro. Quizás pueda mencionar al menos tres de sus títulos más conocidos: “Romeo y Julieta”, “Hamlet”, “Macbeth”… En la de menos se enteró que el 3 de mayo se cumplieron 400 años de su muerte. O no. No importa en lo más mínimo.

Digamos que usted no sabe nada del Rey Ricardo III de Inglaterra. O a lo mejor, en 2012, se enteró que los restos del monarca fueron encontrados, confirmados científicamente, y, hace poco más de un año, sepultados con honores “reales”. Un hombre que murió hace muchísimo. ¡Hace cinco siglos y 31 años! ¡Justo hoy 22 de agosto! O no lo sabe. No importa. Para nada.
Digamos que usted no sabe nada de teatro… No importa. En lo absoluto. No hay que tener “cultura teatral” para poder disfrutar de un buen espectáculo. Lo que importa es no perderse el excelente montaje teatral que se está presentando, hasta el domingo 28 de agosto, en la Sala Vargas Calvo.


En “Algo de Ricardo” un actor cuenta que ha sido convocado para encarnar a Ricardo III en la obra homónima de Shakespeare. Convencido de que la modestia, aparte nunca se deja, el vanidoso protagonista criticará sin asco a todos los miembros del elenco, empezando por el director. Su lucha por obtener el poder dentro del montaje transcurre paralela a la de Ricardo III, tratando de llegar al trono de Inglaterra y luego mantenerse allí.
Pero no solo eso: durante el monólogo el actor también nos narrará la apasionante y curiosa historia del verdadero Rey Ricardo III; nos relatará de forma entretenidísima los hechos más importantes de cada uno de los actos de la obra del autor inglés, e interpretará magistralmente los pequeños monólogos más destacados del texto, personajes femeninos incluidos.
El texto tiene varias líneas dramáticas simultáneas y metafóricas que nos mantienen atentos al próximo giro de la historia. El autor es Gabriel Calderón, un joven dramaturgo uruguayo que está dando qué hablar en la escritura teatral mundial.
Con pocos elementos escenográficos, un par de piezas de vestuario, una excelente adaptación a la realidad costarricense y algún material didáctico audiovisual que facilita la comprensión de los conflictos (del texto de Shakespeare y del supuesto montaje), “Algo de Ricardo” es un espectáculo imperdible.
Fabián Sales es actor y director y, como él mismo lo explica en escena, es tico aunque nació en Uruguay. Ha ganado varios premios: el personaje de la obra se burla de ellos con razones válidas. Por eso no dejamos de preguntarnos: ¿quién habla?, ¿Fabián o el personaje? El juego entre la ficción y la realidad, cruzando límites sutiles, nos confunde y nos divierte todo el tiempo.
Mantener despierto y atento al espectador estando solo en el escenario requiere de talento, disciplina y maestría. Fabián lo logra. Se gana de sobra el aplauso que, coherente con la puesta, no sale a recibir.