Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 30 Abril, 2008

Ahorrando combustible

Carlos Denton

Cuanto más sube el costo de los derivados del petróleo en Costa Rica, tanto mayor interés debería existir de parte de las autoridades en ahorrar su uso; la proporción de divisas generadas con las exportaciones, el turismo y la inversión extranjera directa que se usa para pagar la factura para estos productos crece mes a mes.
Si bien es cierto que cada persona puede implementar medidas para reducir su consumo de energía, es el gobierno el que más puede hacer para bajar el gasto colectivo en este rubro.
Si el gobierno actual está implementando una estrategia para ahorrar el uso de productos derivados del petróleo, no es del conocimiento del columnista. Para ayudar a la autoridad en el desarrollo de medidas se sugiere lo siguiente:
Primero, hay que hacer algo para mejorar el transporte público. En la actualidad miles de personas quisieran dejar sus automóviles en casa, pero no pueden por las tremendas deficiencias en la oferta de transporte público. Los autobuses, montados en chasis de camión, son sucios, lentos y usan rutas diseñadas hace 25 años y que actualmente no corresponden a las necesidades de los habitantes. En algunos casos son peligrosos, y el ambiente de calor, humo y un hacinamiento desagradable es poco atractivo para el que tiene posibilidades de adquirir un automóvil.
En la administración pasada se puso a funcionar el tren urbano de pasajeros, pero desde 2006 ha habido poco avance —es infrecuente el servicio y en algunos casos las locomotoras y los vagones parecen sacados de una película de la década de 1940. No ha habido inversión en el servicio ferroviario, y lugares que urgentemente necesitan el servicio —Cartago-San José, Heredia-San José, Alajuela-San José— no tienen ninguna posibilidad de verlo aparecer en lo que queda de esta administración.
Segundo, las medidas para eliminar la congestión vial han sido muy tímidas. ¿Por qué no se recoge la basura entre las 10 p.m. y las 5 a.m. en todos los cantones del Valle Central? ¿Qué pasó con el plan de diversificar la hora de entrada y salida del sector público para limitar el tránsito en las horas pico? ¿Por qué se siguen cobrando peajes de ¢75 a mano, proceso que provoca la quema de miles de litros de gasolina semanalmente cuando hay sistemas mecanizados con chips que podrían agilizar el proceso? ¿Por qué siguen llegando tantos buses grandes al centro de San José a toda hora, bloqueando calles y creando contaminación?
Tercero, ya que se subieron las tarifas de la energía eléctrica en más de un 50%, ¿por qué no regala la Compañía de Fuerza y Luz, y otras instituciones distribuidoras, bombillos eficientes a los clientes? —cambiar cada bombillo tradicional por uno fluorescente sin ningún costo. Esto lo hacen en Nicaragua, ¿por qué no aquí? Esto se llamaría servicio al cliente, ayudando a este a reducir el consumo y ahorrando energía para el país.
Como estas hay muchas otras medidas más que se podrían tomar. Lo que llama la atención es la pasividad del Gobierno ante esta necesidad de ahorrar energía —claro que los altos precios de la gasolina, y otros productos similares, han ayudado a reducir el déficit fiscal a niveles jamás visto antes. Pero ya es hora de actuar y de ayudar al consumidor.

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