Agro escéptico con plan de gobierno
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Gremios dudan que soluciones se apeguen a sus problemas
Agro escéptico con plan de gobierno
Seguros, acceso a crédito y falta de incentivos para competir, principales escollos que no se solucionan

Dudas sobre la procedencia de los recursos y cómo serán ejecutados, así como los plazos y quiénes serán los beneficiarios, son parte de las dudas que rodean los planes del gobierno de Laura Chinchilla enfocados a solventar los problemas que sufre el agro.
Entre las complicaciones que enfrenta la producción agropecuaria, destacan la carencia de seguros para cosechas, dificultad para acceder al crédito, transferencia de tecnología pobre, inadecuada o inexistente, ausencia de incentivos para la producción, debilitamiento de las instituciones que atienden al sector y carencia de planes para promover la competitividad.

Ante tal panorama, la administración Chinchilla salió al paso con la denominada Política de Estado para el Sector Agroalimentario y el Desarrollo Rural Costarricense, a través de la cual se pretende dar solución a tales falencias.
“Hemos hecho un esfuerzo conjunto, los productores y el gobierno, para ofrecer respuestas a los problemas de los agricultores”, señaló la presidenta Chinchilla en la presentación de la estrategia.
Esta es la primera etapa de un proceso de seguimiento que vamos a darle al agro, sumó Chinchilla.
Pero si bien el ejercicio llevado a cabo sí incluyó a los gremios de productores, el grueso de las propuestas aún deja dudas sobre su eficacia, a quienes trabajan la tierra.
Para algunos, el largo tiempo que lleva en abandono el sector, complica mucho la toma de decisiones sobre el rumbo a seguir.
“Durante los últimos 20 años no se ha tomado en cuenta a los agricultores para definir las políticas estatales”, dijo Alvaro Sáenz, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria.
Ahora habrá que hacer un esfuerzo mucho mayor para idear verdaderas soluciones, reafirmó Sáenz.
Para otros agricultores, a los planteamientos de la administración actual les falta madurar, aunque agradecen que esta se haya tomado el tiempo para hacer una propuesta que apunte a solucionar los padecimientos del agro.
Pero si bien los actores de la agricultura y agroindustria reconocen que hacía mucho un gobierno no se tomaba el tiempo para plantear una política para paliar sus problemas, es cierto que la postulada por la administración Chinchilla carece de algunos fundamentos.
“Aunque trata, no dice de dónde va a sacar la plata, o los votos en la Asamblea Legislativa, o cómo hará las cosas para curar esa valija de males”, especificó en una frase Guido Vargas, presidente de la Unión Nacional de Productores Agropecuarios.
Frente a los problemas y las posibles soluciones, la forma en que está estructurado y el destino que se da a los recursos con que cuenta el sector agrícola del Estado, también son cuestionados.
“¿Qué hace el Instituto de Desarrollo Agrario? ¿Para qué mantener vivo al Consejo Nacional de Producción, así como está de quebrado? ¿Cuánta transferencia de tecnología hizo el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria?”, cuestionó Edgar Zúñiga, presidente de la Cámara de Productores Independientes de Banano.

Ernesto Villalobos
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