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Adiós al ex Matagigantes
Ramonense tuvo la salvación a su alcance, pero erró en la definición

José Pablo Fonseca no descendió a Ramonense, pero quedará escrito en la historia que sí pudo salvarlo tras literalmente "comerse" el gol que hubiese mantenido al equipo poeta en la primera división.
Esa jugada y dos más; una del mismo Fonseca y otra Ariel Santana marcaron el resultado de ayer que descendió a los poetas, víctimas de su incapacidad colectiva y falta de definición.
Para los ramonenses lo primero fue orar ; entraron a la cancha e hincados cerca del centro del campo, abrazados, imploraron por un milagro que nunca se dio, no porque Dios no les haya enviado opciones, sino porque ellos no supieron concretarlas… ¡Ayúdate, que Dios te ayudará!
Lo segundo fue la alegría del primer gol, tempranero, como hacia falta; centro de José Luis Cordero y Víctor Cordero en el corazón del área, salta, cabecea y anota.
Del otro lado, Brujas, que hace exactamente un campeonato corto, como los de ahora, estaba celebrando el título, se sintió herido en el poco orgullo que les quedaba y fue por el empate pero se acrecentó la figura de Shane Orio, salvando sendas opciones de Daniel Jiménez y Randy Cubero. Pero el descenso estaba escrito, y en una jugada que parecía inofensiva y cuando Brujas jugaba con 10 hombres porque Jossimar se había lesionado, Cubero pesca un rechazo desde el área ramonense y Orio sin visibilidad lo ve entrar en su ángulo izquierdo, cuando finalizaba la primera parte.
La complementaria fue de impotencia e incapacidad. Resumamos: Santana elude a dos, y remata cruzado y por fuera; al final del partido, al 88, José Cordero le volvería a habilitar y solo ante Sequeira, erró, porque el arquero logró desviársela. Luego sería José Pablo al 69’, cara a cara con Sequeira y el brujo le gana la partida y al 81 ¡Ayy José Pablo!!, al 81’, en el área chica y con el marco a su disposición pero con su pierna de “palo”, hizo magia, porque solo así es entendible haber pasado ese balón por encima del horizontal.
Despedida Ramonense; no hubo mucho drama pero sí bastante dolor y algunos insultos desde la gradería. ah, por cierto, y para el local fue un adiós al campeonato con mucha pena y nada de gloria, porque pareciese que el campeón no jugó este campeonato.

Luis Rojas
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