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¿Adicción a los carbohidratos?

El estrés puede ser una causa de que las personas sienten la tentación de consumirlos


Melissa González

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Las adicciones existen por el enorme sentimiento de gratificación que generan, y una de ellas, muy común, es el consumo de carbohidratos, problema que genera aumento de peso, entre otras consecuencias para la salud.
Sin embargo, no todos los carbohidratos son malos, se trata de comerlos con moderación y saber elegir.
De hecho, un mito dice que comer pocos o ninguno adelgaza, pero al igual que con la grasa, lo que importa es el tipo que se consume y la carga glicémica que contenga.
“Lo ideal es consumir alimentos de baja carga, que no impliquen un aumento de azúcar en la sangre ni de la hormona insulina en el cuerpo, como la fibra y los no procesados. Los de alta carga son las harinas o los productos procesados refinados, azúcar en cualquier forma e inclusive la papa”, expresó Karla Barrenechea, nutricionista.
El estrés puede ser una causa por la cual las personas sienten la tentación de consumirlos, ya que cuando uno se encuentra en este estado, se elevan los niveles de cortisol, hormona que favorece el aumento del apetito, principalmente por los carbohidratos, cuyo exceso de grasa se acumula a nivel abdominal, la grasa más nociva.



Seis pasos para vencer su adicción

Con estos consejos usted puede iniciar el proceso para vencer su adicción a los carbohidratos

1. Aprenda a escuchar su cuerpo
Algunos de los antojos de la tarde pueden ser realmente hambre, y es una forma en que el cuerpo deja saber que necesita energía, pero no toneladas de azúcar. Si es hambre, tenga listas meriendas saludables.

2. Coma hasta estar satisfecho, no lleno
Cuando se está comiendo, hay señales que le dan a entender al cerebro que es suficiente. Sin embargo, estas no viajan a la velocidad de la luz, necesitan tiempo. Si come muy rápido, la señal llegará cuando ya se abusó.

3. Establezca nuevos horarios
Si se aprende a escuchar las señales de hambre y saciedad, es normal que sienta apetito cada dos a tres horas, por lo tanto realizar meriendas es un buen hábito. Distribuir las calorías del día también ayuda a que el metabolismo aumente su trabajo, de esta manera se estimula a “quemar más”, aunque el total de calorías sea el mismo.

4. Aprenda a escoger
Hacer meriendas puede ser totalmente compatible con una alimentación saludable, siempre que se hagan de manera inteligente.
Por ejemplo, consumir fibra significa más volumen y menos calorías, son una de las mejores meriendas: ayudan a controlar los niveles de azúcar evitando elevaciones abruptas después de una comida.
Los carbohidratos beneficiosos son los granos enteros, ricos en la famosa fibra, como por ejemplo pan 100% integral, pasta y cereales integrales.
Los alimentos ricos en proteína también han demostrado ser efectivos en inhibir la “hormona del hambre”, en especial la proteína del suero de la leche.

5. No todo tiene que ser perfecto
Mantener una dieta balanceada el 90% del tiempo, y darse unos gustos el otro 10% no significa el final de su vida saludable. Limitarse puede resultar más dañino, ya que tiende a aumentar la ansiedad e irritabilidad. Por ejemplo, en lugar de decirles un “no” rotundo a los helados puede disfrutarlos bajos en grasa.

6. Chineos sin calorías
Hay muchas formas en que puede sentirse bien sin necesidad de un chocolate, como por ejemplo disfrutar del sol, por la falta del cuerpo a su exposición. El ejercicio además de mejorar su condición física puede mejorar su estado de ánimo, solo 30 minutos de actividad moderada, al menos cinco veces por semana pueden ayudarle a controlar la ansiedad, el estrés y la depresión. Aprenda una técnica de relajación o regálese un masaje.

Fuente: Rebeca Hernández, nutricionista de Clínica de Nutrición von Saalfeld, Tel. 2256-8067.
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