Iris Zamora

Iris Zamora

Enviar
Lunes 25 Enero, 2016

¿Legislar apuntando al miedo, a la persecución, a la imposición, nos lleva a alguna parte?

Abrir..

Me gusta partir en positivo; si en el camino las cosas se ponen difíciles, o si no me va muy bien, será por mi torpeza… Hay aventuras en las que una debe lanzarse, luego habrá tiempo para curar los “chollones”; el placer de haberse atrevido, sin tanto cálculo, también es sabroso… eso es personal, pero, sugerirle a otro que se lance, o exigirles a miles que se lancen, es no solo arrogancia, sino tontería.
Entre cerrar y abrir prefiero abrir. Este país debe abrir el diálogo de manera permanente. Eso de imponer porque se está cerca del teléfono de Dios, resulta cansado. El liderazgo como la letra no entra con sangre; aunque algunos aún crean, que es a “güevazo limpio” que los gobernados van a aceptar cambios.
¿Que dialogar al infinito no lleva a ningún lado? ¿Será? ¿Legislar apuntando al miedo, a la persecución, a la imposición, nos lleva a alguna parte?
No sé si la pobreza se combate cerrando instituciones y echando a la calle, para que sumen al desempleo o a la informalidad, a miles de trabajadoras y trabajadores… No sé si racionalizar el “gasto” social es amontonar a un poco de instituciones, entre ministerios y autónomas; convertirlas en un SuperMinisterio, para que sea tan ineficiente y poco transparente como el MOPT, que va desde otorgar licencia, pasando por concesiones de buses, aeropuertos, taxis, carreteras, por instalar semáforos, hacer partes a los conductores, contratar empresas para que “recarpeteen” los mismos huecos cada entrada de invierno, encargarse de tránsito aéreo, ferrocarriles… o en pasar una institución autónoma, a un Ministerio que tienen desmantelado como el de Agricultura.
Si hay energía extra para hablar de cerrar, por qué no pensar en abrir. En abrir la discusión sobre una Reforma del Estado que pase por revisar el financiamiento y eficiencia del sistema electoral, la representación en la Asamblea Legislativa, el Régimen Presidencialista, o las Competencias de la Sala Constitucional. Existen interesantes aportes; el último, el Informe de los Notables, foro convocado por la presidenta Chinchilla, podría servir de base para iniciar una sincera discusión nacional sobre Reforma del Estado, con un enfoque sistémico.
El traje del Estado está deshilachado. Ponemos parches, y caminamos entre ocurrencias, o nos tomamos en serio los cambios que debemos estar impulsando como país.
Con o sin la clase política, con o sin los grupos de poder de todo signo, fácticos u oficiales, el cambio va. Si no tenemos liderazgos que inspiren al pueblo, en vez de jugar de reyes o gamonales, igual el cambio ocurrirá… ¿En qué dirección? ¿Hacia dónde nos conducirá?
Dios no suele hablarme de política, ni de poder, pero si me diera pelota, le pediría que me permitiera CERRAR las tres intendencias que le hacen el trabajo que por ley corresponde a Aresep, especialmente la de Electricidad donde hay un ocurrente que cree estar por encima de la ley; además del CTP, Conavi, Setena; Sutel, pero como no gozo de ese privilegio, creo que cerrar la boca es lo que procede.