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Abierto para el mejor
US Open no tiene favorito ni tampoco a Tiger Woods

En una verdadera caja de sorpresas se puede convertir el US Open de Golf que comienza hoy, en el Congressional Country Club de Bethesda, Maryland, campo que resentirá la primera ausencia a este torneo del estadounidense Tiger Woods, desde 1996.
Woods, venido a menos en los últimos tiempos desde el escándalo por infidelidad, y que se encuentra lesionado con problemas en una rodilla y en el tendón de Aquiles, ganó este torneo en tres ocasiones y estuvo ocho veces en el “top ten” y solo una vez no pasó el corte.
No obstante, los fans estadounidenses esperan que un local pueda hacerse con el torneo, aunque el US Open parece en esta ocasión un “río revuelto” con muchos pescadores que pretenden sacar su ganancia deportiva y económica, en esta competencia que repartirá $7,5 millones en premios.
Una de las principales esperanzas locales está depositada en el legendario Phil Mickelson, y en su obsesión por alcanzar un torneo en el que ha sido cinco veces segundo.
Los expertos señalan a Bubba Watson, Lucas Glover (campeón en 2009) e incluso a Rickie Fowler entre otros candidatos locales, así como al actual número uno del ranking, el inglés Luke Donald, y el número dos, su compatriota Lee Westwood. Donald, de 33 años, consiguió el número uno al ganar el BMW PGA Championship, del circuito europeo. Con esa victoria, superó a Westwood, quien ocupaba el trono desde el 25 de abril.
También habrá que contar con el defensor del título, McDowell, y con su compatriota norirlandés Rory McIllroy, así como con el joven italiano Matteo Manassero. Y hay hasta cinco sudafricanos que saben lo que es triunfar en un “Major”.
Ahora bien, aunque hay muchos motivos para pensar en Europa durante este Open, los estadounidenses se han preparado bien para ponérsela difícil, empezando por un campo duro, largo y rápido en los “greens”, que esperan pueda complicar a los del Viejo Continente. El Congressional, en Bethesda, a 24 kilómetros del centro de Washington y que albergó por última vez este Abierto en 1997 (ganó Ernie Els), se ha remozado para destrozar ilusiones y vanidades.
Por último, y retornando a la ausencia de Woods, queda claro que Tiger, con todo y todo, sigue siendo un emblema y un punto de partida, para delante o para atrás, en el golf profesional; de hecho desde que se conoció su ausencia para este torneo las entradas se devaluaron un 20% y habrá que ver si el impacto televisivo del evento será el mismo sin Woods en el campo.

Luis Rojas y EFE
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