Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 29 Marzo, 2016

Trotando mundos

A ver, entendámonos final

Comentábamos la forma despiadada en que por medio de los impuestos, sangran a los costarricenses para mantener una casta de privilegiados y corruptos, privando al ciudadano de las ganancias de lo que produce con su esfuerzo durante más de medio año de cada año. Ejemplos de abuso como el de la UCR abundan. Además de quererle meter más impuestos, quieren terminar con lo poco de privacidad que le queda.
Muy oportuno el cuadro que publicó BUSINESS INSIDER- FINANCE de los 27 países con “LOS IMPUESTOS MÁS ALTOS DEL MUNDO”, entre los que destaca Costa Rica de número 20 con un 58%. Vergonzosa calificación para un país sin ejército.


También oportuno fue el cuadro que se publicó con motivo de la feria automotriz, en el que se señala la manera desmedida en que se apoya el Gobierno en impuestos de importación expropiatorios, poniéndose a la par de los más caros del mundo. Una confirmación más a la lucha que, como excepción don Otto Guevara, hemos venido librando casi en solitario, señalando todos esos abusos.
Y aún así algunos tienen el cinismo de decir que tenemos un régimen de impuestos bajos. Parece que la MENTIRA es la tónica de los gobiernos.
Mintió Guillermo Zúñiga, Ministro de Hacienda de Oscar Arias, cuando le dijo a la OCDE que Costa Rica tenía acciones al portador, derogadas desde los años 80, para que ésta nos asustara y lo ayudara a promover su reforma fiscal, que no incluía, para variar, contención del gasto sino todo lo contrario; VOLVIO a mentir ante el Congreso en busca de esa reforma fiscal, mentira que admitió delante de seis personeros de la UCCAEP, aduciendo maquiavélicamente que el fin justificaba los medios.
Miente Helio Fallas, actual Ministro, cuando dice que necesita el Registro de Accionistas para recaudar mejor los impuestos; y vuelve a mentir cuando dice que la OCDE lo exige. Todas las mentiras han sido ampliamente desmentidas, pero aún así siguen insistiendo en lo del Registro y embarcan al Presidente para que les ayude con la causa.
Mientras tanto el Gobierno, al decir de un experto en la materia, omite hacer cumplir el artículo 191 de la Constitución Política que establece un solo modelo de empleado público. Entiéndase bien, una sola forma de remuneración y bonificación! Ojalá a imagen del sector productivo, que usa parámetros técnicos de estimulo solo para los que SOBRESALEN. Pero ese concepto ha sido torpedeado hasta por los Tribunales de Justicia, en los intentos por imponerlo, por ser contrario a sus desmedidos intereses y beneficios. Ellos son parte del problema que agobia a este país.
Esa misma Constitución Política le da al Poder Ejecutivo, en su Artículo 192, la potestad de cerrar instituciones mediante un proceso sumario, comenzando con RECOPE, que NO CUMPLE NINGUNA FUNCION, con lo que se podría comenzar a implementar la propuesta de don Ottón Solís. Pero a todos les tiembla el pulso porque en esta tierra de Zacarías la costumbre es más fuerte que las leyes o la constitución y los políticos no llegan al poder a servir a la patria sino a servirse de ella. Nadie recuerda ya la cita de John F. Kennedy: “Ask not what your country can do for you; ask what you can do for your country!”
Todo esto nos lleva a una pregunta que se las trae: ¿Por qué es que tienen que pagar los costarricenses por las tortas de sus gobernantes? “Que lo cargue el que lo mató”!