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Jueves, 13 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


A propósito de la amenaza comunista

Humberto Pacheco [email protected] | Martes 02 junio, 2015


¿Quién manda en Costa Rica?

Trotando Mundos

A propósito de la amenaza comunista


En una mesa redonda del WPO a que fuimos invitados en Oxford University en 1991, se dudaba que el comunismo volviera a cobrar vigencia, sobretodo viendo como los países de la Unión Soviética habían reprimido sangrientamente toda manifestación de voluntad contraria al régimen. El pueblo gris se vio de pronto mucho más alegre. Hoy, viendo a Putin eliminar literalmente a toda oposición política o periodística, se confirma el temor que más nos asaltó entonces.
El pueblo que salió de esos cincuenta aciagos años nunca entendió que no lo hacía directo a dos carros, nevera y tv; no comprendió que su submarino bajaría todavía mucho más antes de enderezar la nariz hacia arriba. Y de eso se valió el nefasto jefe de la KGB para volver a apoderarse del país.
Recordamos estos eventos porque poco después, sumado al abandono que los norteamericanos hicieron de América Latina como su aliado natural, para ir, durante el gobierno de George W- el más nefasto que recordemos en la historia de ese país- en pos de dos guerras mundiales, surgieron los líderes del Alba: el sargento que fue sustituido por el chófer de bús; el cacique boliviano; el eliminador de prensa ecuatoriano; y el chusma nicaragüense; a quienes se sumó cual mariposa la tercer fracaso femenino de Argentina (discúlpenme las mujeres capaces, esto no va dirigido al sexo pero es una realidad inexorable).
Todo esto nos lleva a pensar seriamente en nuestro país. El intento de liquidar la propiedad privada promovido por la Presidente del INVU mediante un reglamento infame, está ligado a la recepción que, cuando asumió, le dio a los representantes del CODI que fueron a ofrecerle apoyo y pedirle que les designara un contacto: “el contacto con Uds. será el ‘Auditor del Pueblo’, una vez que yo lo nombre”. No sabemos sí tal figura fue nombrada, pero al CODI nunca le asignaron contacto.
En cambio, se dejó venir con un reglamento marxista-leninista para socavar las fundaciones de la propiedad privada en Costa Rica.
Súmenle a esto el proyecto para destruir la libertad de prensa y expresión que nos quería meter el “obispo”, y el intento de eliminarle a los contribuyentes tributarios la protección de un Juez, y estamos a las puertas de un gobierno “bolivariano” (siempre que uso esa expresión me disculpo con el gran Simón Bolívar).
En verdad es difícil decir sí los ticos entienden o no la gravedad de esto. ¿Que dirán los jóvenes que con más emoción que cerebro apoyaron a Villalta en la primera ronda electoral?
Nos parece, sin perjuicio de que los costarricenses debemos estar vigilantes 24-7, que siguiendo el procedimiento de remover a los funcionarios que actúan por su cuenta a contrapelo de lo que el señor Presidente ha manifestado ser su posición, este energúmeno del INVU debiera pasar a engrosar las filas de los desocupados políticos.
Si el ejecutivo no lo hace, el Congreso debería presionarlo.
Además, el Congreso debe conducir una investigación de fondo que permita determinar quienes son los ideólogos que están manejando esta campaña abiertamente comunista tras bambalinas, a contrapelo de la naturaleza costarricense.
¿Quién manda en Costa Rica?

Humberto Pacheco A.
[email protected]