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A pesar de todo, ni tan malo…

En los países latinoamericanos los bonos corporativos han mostrado mayor atractivo que los emitidos por el gobierno u otros organismos públicos


Es muy común en estos días, escuchar a algunos inversionistas comentando que a pesar de la crisis y de las recaídas, los mercados han sido generosos con ellos.
Esta afirmación parece ser cierta para los mercados de acciones, a pesar de su volatilidad, pero no así para el de bonos; en especial, los soberanos que han visto sus precios disminuidos en muchos casos en más del 60%.
Pero las acciones parecen haber tenido la capacidad de capitalizar las recaídas y han favorecido a los inversionistas con un productivo crecimiento estimado del 12%.
Es obvio que las ganancias de las empresas han contribuido mucho a esta tendencia positiva, pero también ha ayudado la capacidad que han tenido algunos sectores que en el pasado no fueron tan interesantes.
Para los estudiosos de las organizaciones empresariales esta podría ser una demostración más de la eficacia del sector privado sobre el público y más aún en los países latinoamericanos, donde los bonos corporativos han mostrado mayor atractivo que los emitidos por el gobierno u otros organismos públicos.
Este año finaliza siendo también muy atractivo para las materias primas, ya que los principales índices han aumentado cerca de un 11% en un año, impulsados por tres elementos, primero algo de recuperación económica, segundo el aumento de las necesidades de China y tercero una gran especulación.
Quizás el deseo de protección o al menos la búsqueda de ella, ha impulsado el deseo de muchos de adquirirlos y no solamente el oro o la plata, sino metales más exóticos como el paladio o el titanio, cuya utilización está más destinada al uso industrial.
La tendencia positiva de las materias primas, no es solo coyuntural sino que también está basada en expectativas reales de crecimiento como las observadas en países latinoamericanos.
Quizás estos instrumentos sean los que más se han visto afectados en términos de precio, pero por otra parte, han logrado favorecer a sus tenedores con jugosos rendimientos; en especial, si fueron adquiridos recientemente, cuando sus precios se encontraban en sus niveles más bajos.
En América Latina, los bonos llegaron a presentar rendimientos con alto riesgo (un 4% por encima del rendimiento de los treasuries a diez años), cercanos al 16% anual y de bajo riesgo, como por ejemplo los de Costa Rica o Panamá cerca del 8%.
En virtud de lo anterior, se entiende que los inversionistas han buscado sacar provecho de todas las combinaciones posibles de activos, lo que refleja en cierta manera que su estrategia de diversificación ha sido positiva y al parecer, algunos mercados, podrían continuar así en 2011, más aún si se logra que se mejore el crecimiento económico.
Esperando lo mejor para el próximo año, el equipo de Estrategia Financiera, les desea una muy feliz Navidad y un venturosísimo Año Nuevo.

Alfredo Puerta, MBA
[email protected]
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