Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 9 Mayo, 2016

 Está en manos del Ejecutivo ponerse de acuerdo con los diputados para regular pensiones, salarios, pluses y transferencias corrientes


Disyuntivas

¿A la tercera va la vencida?

La administración del presidente don Luis Guillermo Solís dio inicio con un radical llamado al cambio, con un enorme triunfo electoral en segunda ronda, y con la elección de una alternativa diferente a los partidos que condujeron el gobierno por más de 65 años, pero claro con muchas personas que habían formado parte del PLN y del PUSC. Esas circunstancias dieron al Presidente electo la posibilidad de formar un gobierno de amplia representatividad nacional, con una agenda vasta para enfrentar con éxito los problemas nacionales. Pero el Sr. Presidente optó por un gobierno de sus compañeros de campaña, a pesar de la pequeñez de la fracción de gobierno en la Asamblea Legislativa.
Hace un año con la elección del directorio legislativo presidido por don Rafael Ortiz se abrió una segunda oportunidad. La Alianza que eligió ese directorio propuso una agenda que incluía reformar el reglamento legislativo para acelerar trámites y aprobar importantes proyectos de ley. Correspondía al Sr. Presidente aprovechar las circunstancias para que ese año legislativo rindiese grandes frutos. Era hora de debatir constructivamente y ponerse de acuerdo gobierno y oposición en las más importantes políticas públicas (gasto, impuestos, reglas fiscales, infraestructura, aumento de la productividad para promover desarrollo y bienestar) y dejar de lado los dimes y diretes y la sola discusión de la legitimidad de las personas. Tampoco esa oportunidad se aprovechó.


Ahora se abre una tercera oportunidad con la agenda que, a partir de la propuesta del Partido Unidad Social Cristiana, planteó la Alianza que ganó el directorio legislativo bajo la experimentada Presidencia de don Antonio Álvarez Desanti.
Esta agenda no es mera oposición a los impuestos. Plantea una ruta legislativa que da prioridad a un trámite acelerado a los proyectos de ley: a) de control de los disparadores del gasto, b) para mejorar el cobro de impuestos existentes, c) a una regla fiscal constitucional de equilibrio fiscal, d) para establecer fideicomisos para construcción de obras de transporte, e) para facilitar la educación técnica y f) para la construcción de infraestructura. Cuando estos proyectos estén avanzados se podría dar vía rápida a los nuevos impuestos.
Ello demandaría un cambio en la estrategia del Poder Ejecutivo, que no se vislumbró en el mensaje del Sr. Presidente.
En su mensaje el mandatario no hizo referencia alguna a la agenda de la Alianza. Dio por suficiente su reclamo de que ha controlado un gasto que siguió creciendo respecto al PIB, y centró su solicitud en nuevos impuestos.
Pero, sin embargo, tiene ahora la posibilidad el Ejecutivo de negociar frente a esta realidad parlamentaria.
¿Podremos con satisfacción los costarricenses decir que a la tercera va la vencida?
Está en manos del Ejecutivo ponerse de acuerdo con los diputados para regular pensiones, salarios, pluses y transferencias corrientes. Para negociar la regla fiscal que evite constitucionalmente volver a caer en las circunstancias fiscales actuales. Para acordar sobre el manejo de la información referente a propietarios de acciones y aprobar el proyecto de lucha contra el fraude fiscal. Para avanzar en la promoción de la productividad y el desarrollo.
De esa manera se crearía una ruta para la aprobación de nuevos impuestos.
¿Aprovechará esta tercera oportunidad el Sr. Presidente?

 

Miguel Ángel Rodríguez