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A divorciarse también se aprende
En las clases de “paternidad en común”, se aprende a gestionar la relación con la ex pareja para eliminar conflictos

Las clases de “co-parenting” o “paternidad en común”, están proliferando en Estados Unidos donde, según algunos cálculos, más del 40% de los matrimonios termina en divorcio.
En estas clases se aprende a gestionar la relación con la ex pareja para eliminar conflictos, reduciendo en lo posible la parte emocional y concentrándose en lo que es mejor para los hijos.
Muchos van a ellas por iniciativa propia, exhaustos tras años de peleas y haciendo un último esfuerzo por llegar a un acuerdo fuera de los tribunales con el o la “ex”. Otros, sin embargo, asisten por orden judicial.
Patrice Kyger, directora ejecutiva de la ONG Centro de Mediación de Charlottesville (MCC), en Virginia, afirma que han apreciado un incremento de la participación en las clases que ofrecen y cree que ello se debe en parte a que los padres están más abiertos a pedir ayuda.
“Hace diez años, los padres y madres divorciados estaban menos dispuestos a considerar que podrían aprender a cambiar su propio comportamiento para llevarse mejor con su ex pareja y que esto podría beneficiar a los hijos”, dijo Kyger a EFE.
Añade que más padres acuden ahora a los tribunales pidiendo cambios en la custodia, visitas o pagos de manutención, lo que lleva a que a veces tengan que tomar estas clases por orden de los juzgados.
En los seminarios que imparte MCC se insiste especialmente en las necesidades de los hijos comunes.
“Prestamos mucha atención en nuestras clases a lo que los niños necesitan (atención, cuidados, por ejemplo) y lo que no necesitan, como que sus padres les pregunten sobre lo que hace el otro progenitor o que busquen apoyo en ellos”, señaló Kyger.
Los manuales de esta organización ofrecen consejos para hacer la paternidad compartida más fácil y libre de conflictos, y se refieren a ella como “el negocio familiar” de criar a hijos felices, sanos y exitosos.
Todos los seminarios de este tipo insisten en la idea de que hay que tratar la relación con la ex pareja como si fuera una relación de negocios, única manera de evitar conflictos emocionales y concentrarse en el objetivo común de educar a los niños.

San Francisco
EFE
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