¡Un tiempo bastó!
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¡Un tiempo bastó!
Cuando Belén se dio cuenta de que estaba jugando, ya tenía tres goles adentro

No siempre se necesitan 90 minutos para ganar un partido, con 45 puede que baste y sobre. La mejor demostración se la dio Alajuelense a Belén, al que sin mayores apuros venció 3 a 1.
El Estadio Nacional, que de nuevo tuvo una baja afluencia de aficionados, vio cómo los manudos, guiados por un motivado Anderson Andrade, pasó por encima de los heredianos en la primera parte.

Y es que las expectativas creadas en los belemitas, que inclusive en los primeros minutos estuvieron cerca de marcar por medio de Ariel Rodríguez, quedaron muy lejos y pasaron a ser desilusión.
La Liga, que descansó a su capitán Pablo Gabas, le puso ritmo al juego poblando la media cancha y apostando los balones al espacio donde el brasileño Andrade debía liquidar.
Con la complacencia del defensa central, Ariel Contreras, los manudos se adelantaron en el marcador, tras un pase al espacio de Francisco Flores a la llegada de Anderson, quien aprovechó que Contreras se durmió y logró tocar con lo justo para abrir el marcador.
La velocidad le hacía daño a la zaga local, donde Contreras y Bismark Acosta, cada vez que iban a la marca, ya fuese de Andrade o de Allen Guevara, salían perdiendo.
Y así cayó la segunda conquista al minutos 26, en la que Anderson, quien hizo el mejor juego con la camisa rojinegra, se llevó en velocidad y fuerza a Acosta, con regate de lujo se quitó a Michael Barquero y sirvió limpia la pelota a la llegada de Guevara, quien solo tocó para vencer por segunda vez a Carlos Méndez.
La fiesta era rojinegra, el rival era una simple sombra que observaba cómo le pasaban por encima y se salvaba de anotaciones de manera consecutiva, hasta que llegó el tercero de la tarde.
Kenneth García, quien se ha adaptado a la Liga de la gran forma y en la media cancha se adueña del balón, ejecutó un tiro de esquina, que de manera extraña pero con buena suerte, tocó Andrade. Era el minuto 39.
Para fortuna de los belemitas la primera parte acabó y eso le dio tiempo a su entrenador, Vinicio Alvarado, de reordenar su equipo y entrar con otra actitud en la complementaria.
Pero en el bando de enfrente Oscar Ramírez también previó lo que iba a hacer el rival, le dejó que tomara la iniciativa, reordenó sus líneas y esperó que el partido finalizara, ya lo había ganado en 45 minutos.
Eso sí, al 56 los locales acortaron distancias producto de un gol extraño, más bien autogol de Johnny Acosta, que supuso el 3 a 1. Pese a que faltaba mucho tiempo el marcador no se movió más.

Cristian Williams
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