Enviar
Lunes 2 Septiembre, 2013

Valoramos como positivo el fallo de la Sala IV, que prohibió el uso de la red de arrastre, utilizado por la flota camaronera nacional


Un positivo fallo de la Sala IV

Hace algunos días, al resolver un recurso de varias organizaciones ambientalistas, la Sala Constitucional prohibió el uso de la red de arrastre, que es un arte de pesca que venía utilizando desde hace varias décadas la flota camaronera nacional.
Los magistrados consideraron que esa técnica provoca serios daños al ambiente marino, debido a la cantidad de fauna que incidentalmente es capturada pero no utilizada, y que esto incide negativamente en un desarrollo sostenible democrático puesto que disminuye las posibilidades de pesca de los pescadores artesanales.
Ambos criterios son correctos, ya que estudios científicos prueban que es mayor la cantidad de fauna de acompañamiento que se desperdicia que la cantidad de camarón que se aprovecha y que ese producto que se descarta incluye poblaciones de peces a los que se les impide su crecimiento y reproducción.
Al respecto, —en diagnóstico del sector pesquero que realizamos desde la presidencia ejecutiva del INCOPESCA en 2006— consignamos que la fauna de acompañamiento capturada con este arte de pesca, se desperdicia por carecer de valor comercial y afecta la sostenibilidad de otras especies de peces que son las que capturan los pecadores artesanales.
Por esa razón y por la sobreexplotación que se ha hecho del recurso, recomendamos implementar medidas para la reducción del esfuerzo de esta pesquería.
Sugerimos un programa de desguace de barcos camaroneros, como medida consecuente con las recomendaciones científicas y seguros de que el mismo lograría la recuperación de ese recurso y de otras especies, como las de pargos y corvinas. Un programa de esas características sería el inicio de un proceso gradual que culminaría con la eliminación de ese arte de pesca, principalmente cuando es utilizado en la captura del camarón blanco.
Por estas razones valoramos como positivo el fallo de la Sala IV y consideramos que el mismo tendrá un efecto favorable para la pesca costera.
Los afectados alegarán que la medida es extrema y que se pueden establecer regulaciones y utilizar técnicas que minimicen el daño, así como que la captura incidental en la pesca de algunas especies de camarón de profundidad no es tan significativa, lo que es verdad, pero lo cierto también es que el gremio camaronero ha sido reacio a acatar las disposiciones de la autoridad pesquera.
El incumplimiento de utilizar el Dispositivo Excluidor de Tortugas (DET) —tendente a proteger esas especies— es solo un ejemplo de la actitud de los armadores y los capitanes de barcos camaroneros. En tres ocasiones el gobierno de los Estados Unidos prohibió la exportación de camarones hacia ese país por las infracciones contra esa medida establecida por el INCOPESCA en 1995.
Ante esta decisión, que sin duda afectará temporalmente a este gremio y a algunas actividades conexas, más que protestas y amenazas, lo que procede es que el Gobierno, con el liderazgo del INCOPESCA y junto a los dirigentes camaroneros, trabajen urgentemente en la búsqueda de alternativas y soluciones, tales como: programas de reconversión de flota; introducción de nuevas tecnologías; posibilidades de indemnización o subsidios a propietarios y marineros perjudicados; reformas legales que permitan el uso de la red de arrastre para la captura de ciertas especies de camarón en las que se compruebe científicamente que el daño ambiental no es significativo, entre otras.

Luis París Chaverri

Expresidente ejecutivo del INCOPESCA