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Movimiento de 7,6 grados se originó en Nicoya
Terremoto puso a prueba al país

Al menos dos fallecidos, más de una decena de heridos y daños materiales

Los sistemas de atención de emergencias y la prestación de servicios básicos como agua, electricidad y telecomunicaciones, fueron puestos a prueba ayer.
Esto después de que un terremoto de 7,6 grados originado en Nicoya, Guanacaste, sacudiera con violencia el territorio nacional cuando el reloj marcaba las 8.42 a.m.
Se trató de un movimiento telúrico de casi un minuto de duración, más fuerte que el terremoto de Cinchona hace tres años.
Al menos dos personas fallecidas, más una decena de heridos y pérdidas materiales se encuentran en el recuento de los daños.
Los dos centros hospitalarios de Guanacaste —el Hospital Enrique Baltodano de Liberia y La Anexión de Guanacaste—, soportaron el embate del violento sismo.
El Hospital Monseñor Sanabria en Puntarenas no corrió la misma suerte y tuvo que ser evacuado por el desprendimiento de una de las paredes externas del edificio. Los pacientes fueron distribuidos en distintos centros de salud de Puntarenas, Alajuela y San José.
A raíz de los daños y del peligro que representaban las réplicas que continuaron sacudiendo el país, el Ministerio de Educación decretó libre en todas las escuelas y colegios de Guanacaste.
La decisión quedó a discreción de cada director en el resto del país, debido a la gran cantidad de padres de familia que producto de los nervios acudieron a buscar a sus hijos.
Mientras tanto en la ciudad capital, la mayoría de instituciones públicas como el ICE, el INS, el Banco Nacional, la Caja del Seguro Social, el Ministerio de Hacienda, el de Educación y el Tribunal Supremo de Elecciones, cerraron sus puertas al público después de ser evacuados.
A nivel nacional se experimentó congestión general en las plataformas de mensajería de texto, voz y datos, las cuales se fueron recuperando con el pasar de las horas.
En San José, los sectores de Guadalupe y Sabanilla quedaron sin fluido eléctrico, cuando los circuitos salieron de línea. También se vieron afectados San Antonio de Belén, San Juan, San Lorenzo y Santa Bárbara de Heredia, así como Zapote y Desamparados.
En materia de infraestructura vial, las rutas nacionales Interamericanas Norte y Sur, a Limón, a Sixaola, la Costanera Sur y San José-Caldera, experimentaron pequeños derrumbes que fueron removidos en pocas horas.
El único derrumbe de gran magnitud y que tomará tres semanas de tiempo es el presentado en el paso de Zarcero hacia San Carlos, lo que obligará a los conductores a transitar por Bajo de los Rodríguez.
Las estructuras de los puentes del Virilla, Rafael Iglesias, Barranca, Río Grande y el Tempisque están siendo evaluadas por ingenieros del Ministerio de Obras Públicas y Transportes para descartar daños importantes, ya que solo el puente ferrocarrilero sobre el río Chirripó, en la ruta a Sarapiquí, colapsó.
A pesar de todo, un mensaje de tranquilidad y serenidad fue enviado por la presidenta Laura Chinchilla en el sentido de que lo peor había pasado y había que estar atento ante las réplicas que podrían presentarse.

Johnny Castro
[email protected]

Colaboró con esta información el periodista Esteban Arrieta.

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