Refinería tiene sudando a Recope
Recope promete una planta procesadora de combustibles de primer orden y capaz de elaborar los productos más caros del mercado, como diesel y gasolinas de una buena calidad.
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Tras cuatro años de estudios, desconoce cuál será el costo y ahorro del proyecto

Refinería tiene sudando a Recope

 Planta traerá beneficio económico y ambiental, defiende jerarca

Al cumplir cuatro años de tener bajo estudio el proyecto para construir una refinería en el Caribe, Recope aún desconoce los detalles financieros del proyecto.

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No sabe cuál será el precio final de la obra, cuánto tendrá que pagar por el alquiler de la planta y cuál será el ahorro que tendrán los usuarios.
Los $1.500 millones que se decía que costaría el proyecto y el ahorro de $42 millones anuales que generaría al consumidor son solo estimaciones preliminares reveladas por los estudios que se han contratado hasta ahora a empresas de capital asiático, australiano y estadounidense.
Así lo reconocieron ayer Jorge Villalobos, Jorge Rojas y Luis Carlos Solera, presidente, gerente y jefe del Departamento de Estudios Económicos y Financieros de la empresa, ante una decena de medios de comunicación.
No obstante la incertidumbre económica que rodea aún al proyecto, los jerarcas lo defienden a capa y espada por los eventuales beneficios que producirá al país.
El tema de la refinería toma relevancia por la visita que hará al país la próxima semana Xi Jinping, presidente de China, junto con representantes de la empresa petrolera asiática que ayudará a Recope a realizar la obra.
La construcción de la refinería es un compromiso al que llegaron ambos países tras restablecer relaciones comerciales, a mediados de 2007.
El proyecto será realizado por Soresco, empresa constituida en partes iguales por las compañías Recope y China National Petroleum Corporation International (CNPCI), perteneciente al Gobierno de China.
Como parte del acuerdo se decidió que el financiamiento y la construcción de la planta también estarían a cargo de grupos chinos.
El plan comprende la construcción de una planta refinadora nueva y la reconstrucción de la estructura vieja, para procesar hasta 65 mil barriles de petróleo por día.
Por lo que no se conoce aún el precio final de la obra es porque la empresa China Petroleum Engineering & Construction Corporation, que hará la construcción, no ha terminado de hacer el estudio, justificó Villalobos.
El compromiso de la empresa oriental es entregar los estudios a mas tardar el mes entrante, dijo.
No se descarta que ese análisis final determine que la refinería terminará costando más de lo que se ha estimado hasta ahora, dijo Solera.
En todo caso el Banco de Desarrollo de China, que ofreció financiar el 70% de la obra, está dispuesto a aportar más recursos para el proyecto, de ser necesario, agregó.
Por su parte, el resto del financiamiento lo aportarán las dos empresas estatales, en partes iguales. Recope estimó que cada una girará unos $330 millones.
Hasta tanto no se conozca el costo de la refinería no se podrá saber en cuánto se la podrá arrendar Soresco a Recope.
Ese dato es básico dentro de la fórmula, ya que la principal condición que puso CNPCI para participar en el proyecto es que se le garantice una tasa interna de retorno por encima del 16% y eso lo obtendrá del alquiler.
Conseguir la tarifa de endeudamiento no es complicado, aseguró Villalobos, pues ya se tiene la fórmula definida y solo habría que actualizarla con los datos que surjan.
Por su parte, hasta que no se sepa cuánto se le cobrará a Recope por arrendamiento no se podrá conocer cuál será el ahorro que tendrán los consumidores por cada litro de combustible.
El ahorro al consumidor saldría de lo que se economice Recope en producir sus combustibles en relación con el costo de importarlos.
Una vez que se tengan todos los datos se deberán enviar los contratos a refrendo ante la Contraloría. Se espera que la construcción inicie el año entrante.
En cuanto a los beneficios que generaría la refinería, el principal sería el ahorro, defendió Rojas, pues insistió en que el importar petróleo para refinarlo le genera una economía al país de hasta un 30%.
El poder procesar productos más limpios, apegados a las normas europeas, y adecuados para el clima tropical y el garantizarle al país inventarios de hasta dos meses de productos son otras de las ventajas que ofrecería la planta.
La generación de unos 2 mil directos es otra de las bondades que le atribuyen a la planta petrolera.
La posibilidad de construir una refinería en Costa Rica surgió en 2008, tras la visita que hiciera Hu Jintao, expresidente de China, al país. Pero fue un año más tarde cuando se creó Soresco y se iniciaron los estudios.

Danny Canales
[email protected]

 


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