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Viernes, 14 de diciembre de 2018



EDITORIAL


¿Qué motiva a ciertos políticos?

| Sábado 27 abril, 2013



Ni los partidos deben “usar” a nadie para sus fines con promesas o privilegios particulares, ni las personas deben acercarse a la política por razones personales o de grupos


¿Qué motiva a ciertos políticos?

Más allá de la controversia entre taxistas y porteadores, y aceptando el derecho de cualquier grupo a defender lo que crea justo, la sola idea de que estos gremios se estén involucrando en política para hacerlo desde la Asamblea Legislativa, como diputados, desvirtúa la esencia de lo que debe mover a los partidos políticos y a sus miembros.
Esa motivación e intención debe ser, por el contrario, el genuino deseo de servir al país, no de servirse a sí mismos.
¿Qué clase de Asamblea Legislativa tendríamos si la integraran representantes de ciertos grupos que hicieron lo necesario para llegar hasta una o más curules con el objetivo de beneficiarse a sí mismos?
Aunque se pretendiera decir ahora lo contrario, lo han admitido ellos ya cuando dicen que los políticos los han “usado en las campañas y después tenemos que ir a rogar para que un diputado nos atienda”, como se dio a conocer en una nota de este medio el viernes pasado.
Cualquier ciudadano con el conocimiento y la experiencia idóneos para servir al país desde la Asamblea Legislativa puede hacerlo. Pero ninguno de los tres poderes del Estado debe estar integrado por personas movidas por la defensa de asuntos personales o de grupo en vez de los problemas nacionales y el bien común.
Los costarricenses van tomando conciencia en la actualidad del cambio profundo que debe ocurrir en el seno de los partidos políticos que es la fuente de donde se nutre, o se debiera nutrir el país para contar con los mejores políticos.
Mientras las personas se arrimen a un partido por intereses personales, o de un grupo, la genuina razón de ser, la esencia misma de la política será desvirtuada cada vez más y el país que padezca de esto sufrirá de innumerables males permanentemente. No hay forma de avanzar bien de ese modo.
Será importante indudablemente ver la condición que tengan las agrupaciones políticas, a las puertas como estamos de una nueva campaña para elecciones nacionales.
Ni los partidos deben “usar” a nadie para sus fines con promesas o privilegios particulares, ni las personas deben acercarse a la política por razones personales o de grupos.
Es este tipo de cosas las que hacen, entre otras, mucho daño a Costa Rica.