Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 19 Agosto, 2013

Costa Rica sigue paralizada sin ninguna respuesta estratégica ante los cambios transformacionales que están ocurriendo en el mercado petrolero internacional


Nuevo mapa del mercado petrolero

Los adelantos tecnológicos están impulsando fuertemente el desarrollo del petróleo no convencional llamado Petróleo de Esquisto (“Shale Oil”), el cual se encuentra almacenado en rocas esquisto de baja permeabilidad.
Tal como ocurrió en los mercados internacionales del gas natural con el surgimiento del “Shale Gas”, el desarrollo del “Shale Oil” acelerará los cambios transformacionales que se están dando en el mercado petrolero internacional.
Además de explorar y desarrollar su potencial de petróleo convencional con tecnologías de punta muy eficaces para localizar nuevos yacimientos, una gran cantidad de países también están desarrollando su potencial de “Shale Oil”, por lo que cada vez habrá más países que producirán su propio petróleo (y su gas natural) a un costo mucho más bajo que los precios CIF del petróleo importado, beneficiándose por lo demás de las enormes regalías e impuestos que esta actividad genera y de un aumento importante de su competitividad.
El caso de EE.UU. es representativo de lo que está ocurriendo. Sus grandes yacimientos de “Shale Oil” lo están impulsando a convertirse de nuevo en el principal productor de petróleo del mundo, por encima de Arabia Saudita y Rusia, y podría llegar a ser autosuficiente en un futuro no muy lejano. El impacto ha sido muy significativo ya que sus importaciones habían estado aumentando ante la caída progresiva de la producción de su petróleo convencional a partir de la década de los 70.
Estados no petroleros anteriormente, como Dakota del Norte y Montana, están teniendo un gran desarrollo gracias a sus yacimientos de “Shale Oil”. Dakota del Norte (con unos 700.000 habitantes) se convirtió en el segundo estado productor de petróleo de los EE.UU., después de Texas y seguido por Alaska, y está experimentando un boom económico que lo ha llevado a tener la menor tasa de desempleo en todo el país y con empleos muy bien pagados.
Las refinerías de EE.UU. se están adaptando a las características de los nuevos crudos provenientes del “Shale Oil” y se convertirán en mayores exportadores de productos terminados, con petróleo local más barato que el precio CIF internacional, y con una eficiencia mayor no solamente por su tecnología de punta, sino porque son operadas con gas natural igualmente más barato y ambientalmente superior.
La evidencia está demostrando que los países productores de petróleo y gas natural, como Noruega y EE.UU., están obteniendo una formidable ventaja competitiva, nuevos e mayores ingresos fiscales que benefician a su sociedad y un fuerte impulso hacia nuevos horizontes de progreso y desarrollo.
Los países importadores de petróleo por su lado van a irse quedando en el peor de los mundos con grandes desventajas, tales como altos costos de la energía, cero regalías y cero ingresos fiscales por el petróleo que importan y el pago del desarrollo económico y el progreso social de los países exportadores contenido en los altos precios internacionales.
Costa Rica sigue paralizada sin ninguna respuesta estratégica ante los cambios transformacionales que están ocurriendo en el mercado petrolero internacional y se limita a mantener el nefasto statu quo de hoy en día que se cimienta en una altísima dependencia del caro e incierto petróleo importado que afectará en el futuro nuestro desarrollo económico y progreso social.

Roberto Dobles