Licitación surge como salida para refinería
El gobierno no desiste de construir una refinería en Moín, reconoció René Castro, ministro de Ambiente. La idea es realizar la obra mediante una licitación internacional. /La República
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Ante traspié para hacerlo en conjunto con China

Licitación surge como salida para refinería

Futuro de proyecto se conocerá en seis meses

El futuro de la refinería que pretende construir Recope se inclina cada vez más hacia realizar una licitación internacional para que sea la empresa que ofrezca desarrollarla al menor costo la que se encargue de la obra.
A su vez pierde fuerza la posibilidad de insistir en desarrollar el proyecto mediante una alianz              a entre la empresa refinadora costarricense y una compañía china, como era el plan original.
Por lo que se está reconsiderando el futuro de la refinería es porque la Contraloría encontró un conflicto de intereses al momento de realizar el estudio de factibilidad del plan que se impulsaba en conjunto con la empresa asiática.
Para definir la suerte de la refinería se le encomendó a un grupo técnico de Recope hacer un estudio sobre las distintas alternativas, que deberá estar listo en diciembre.
No obstante, el gobierno se está inclinando de antemano a que se abra un concurso internacional para escoger la más rentable para el país entre las distintas ofertas que se presenten.
Así lo comunicó René Castro, ministro de Ambiente y presidente interino de Recope, en la sesión de junta directiva del 26 de junio.
Las principales características que se deberán cumplir para realizar el proyecto es que no haya restricciones ni de socios, ni de sistemas de financiamiento, ni de modalidades de contratación e incorporando alternativas de biocombustibles.
“Para ponerlo más claro, el gobierno se está inclinando por que la única forma de salvar la refinería es como proyecto, pareciera ser ir hacia una licitación internacional llave en mano sin restricción alguna”, dijo Castro a sus compañeros.
El modelo sería el BLT, es decir que una empresa se encargaría de financiar y construir la refinería y se la arrendaría a Recope por un tiempo, cumplido el cual se la deberá traspasar al Estado.
Consultado el viernes pasado, Castro reconoció que la licitación es una de las posibilidades que han tomado fuerza, pero no la única. El modelo final saldrá del estudio que elabora Recope, destacó.
Por ahora lo que se mantiene firme es la necesidad de que la planta procese 65 mil barriles diarios, como estaba definido en un principio, pero con la novedad de que se complemente con combustibles limpios, como el gas natural.
El debate sobre cuál es la mejor vía para dotar a Costa Rica de una refinería surge luego de que se truncara el proyecto de $1.300 millones que impulsaba Recope en conjunto con CNPCI, empresa perteneciente al gobierno de China.
La intención era que una empresa conjunta entre ambos países, a la que llamaron Soresco, realizara la obra pero por conflicto de intereses la Contraloría frenó el trámite.
El problema surgió al determinarse que el estudio de factibilidad lo realizó una empresa del mismo grupo económico al que pertenece el socio chino de Recope.

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Danny Canales
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