Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 16 Abril, 2013

Es también muy fácil producir retórica sobre estos temas (disidencia cubana), pero a distancia. Sin sufrir las penurias de a quienes se persigue


TROTANDO MUNDOS

Libertad y ausencia de ella

Agradecemos a Enrique Krauze su artículo Heroína de nuestro tiempo, sobre la odisea de Yoani Sánchez, la “valerosa disidente cubana… que ha despertado la conciencia de cientos de miles de lectores sobre el drama de su país”. Es muy fácil para quienes vivimos en una democracia, olvidarnos de los regímenes dictatoriales del continente en los cuales se violan un día si y el otro también, los derechos más elementales del hombre. Es también muy fácil producir retórica sobre estos temas, pero a distancia. Sin sufrir las penurias de a quienes se persigue, a veces hasta la muerte, con tortura y cárcel.
La comodidad de nuestras sábanas jamás nos evocará el tratar de dormir sobre una tabla o un suelo mojado, por muy buena imaginación que tengamos. De ahí que la respuesta mundial sea tan débil y lírica. Y tan ajustada a conveniencias políticas y económicas. Ante idénticas situaciones, vos sos un dictador; vos otro no porque me regalaste tal cosa o la otra, o me financiaste tal cosa, aunque me endeude por el resto de mi vida.


Desde ya nos sumamos al reconocimiento y desagravio que pide Enrique para Yoani.
Al Presidente de la República Oriental del Uruguay se le fueron los pies con un micrófono abierto, trampa en que muchos han caído por no tener cuidado cuando hay uno en su alrededor. “Esta vieja es peor que el tuerto… y más terca”. Qué torta diplomática a niveles presidenciales! Eso sí, de que así piensa el uruguayo no hay ni enredo. ¿Qué pensará de otros de sus colegas socialistas? ¿Del que ve pajaritos? ¿Del que lo maneja su mujer tica?
El clásico paseo de los Ticos a Miami se está volviendo cada vez más desagradable, aún para quienes estamos ligados a ese país por parentescos matrimoniales y por nuestra participación activa en la Amcham. Curiosamente, se persigue a los extranjeros ilícitos pero se pone en manos de los más ignorantes el manejo de la migración y la aduana. En reciente viaje nos tocó Pierre en migración, un haitiano que le hablaba a gritos a su colega por lo que no le entendíamos cuando en “patois” nos preguntaba algo y se iba poniendo más impertinente.
En la aduana nos tocó un mulato que no hablaba español y quería saber por qué estábamos en Estados Unidos pero “no le interesaba saber” que nuestra esposa es norteamericana y veníamos con ella a pasar unos días en su país.
Para poner la cascabel al gato, conduciendo mi mujer nos detuvo una policía negra que la trató bastante mal, dejándonos un fuerte sabor a discriminación inversa. Cuando mi mujer le preguntó que por qué la paraba, le dijo que si no se callaba la detenía. Como no había cometido infracción alguna, le dio una boleta por conducir sin licencia, aduciendo que la costarricense vigente ya no sirve en Estados Unidos, así que alerta. Al parecer, Miami está diciéndoles a los turistas que yo no son bienvenidos.
Me decía un amigo norteamericano que su país cada día se parece más a Cuba. Qué verdadera pena.

Lic. Humberto Pacheco A., M.C.L.
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