Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 17 Junio, 2014

Solo espero que la táctica y detalle de nuestro Presidente sean tan buenas como las de Pinto y que su equipo llegue a jugar en grandes ligas


Lágrimas de “poder”

Estuve a punto de titular esta columna, lágrimas de triunfo. No lo hice porque el juego aún no termina. Y aunque la gran mayoría hoy puede estar pensando que en el título me refiero al poder de una posición o de superioridad, se equivocan. Me refiero al que “sí se puede” al querer hacer las cosas, al soñar y actuar coherentemente con ese sueño que se planifica, se escribe, se busca a los jugadores adecuados para lograr el objetivo e insertar la pasión que se requiere para el triunfo de todo un país.
Como dijo alguna vez Henry Kissinger:
“La tarea de un líder es llevar a su gente de donde está hasta donde no haya llegado jamás”.
Gracias “Pinto”, gracias “Sele”!
Qué mejor oportunidad que esta para analizar la gran semejanza que tiene la historia reciente de nuestra selección en el mundial a nuestra política nacional.
El camino que prácticamente sufrió nuestra selección para estar en Brasil 2014, fue prácticamente el mismo de nuestro Presidente. Nadie daba un cinco por ellos. Entraron al juego con “casi” todas las apuestas en contra.
Pocos éramos los positivos que sabíamos que era posible.
Un Uruguay (Liberación Nacional) absolutamente confiado, apostando a sus figuras y a su historia, pero sin jugar en equipo y sin analizar la realidad de su entorno.
¡La historia no se equivoca y los resultados hablan por sí mismos!
Hoy más que nunca debemos estar unidos, con absoluto compromiso para el triunfo de la Sele y de nuestro país. En las buenas y en las malas, nos guste o no la jugada. Al menos así debe ser.
Solo espero que la táctica y detalle de nuestro Presidente sean tan buenos como los de Pinto y que su equipo llegue a jugar en grandes ligas. Que cada Ministro sea un buen jugador en su posición y que sepa que es parte de un equipo.
El ejemplo que nos demostró la selección, empezando por el entrenador y su equipo táctico, hasta llegar a los jugadores. El apoyo, aunque sea a última hora de toda una afición, nacional y extranjera fueron resultado de la buena planificación y de un gran liderazgo.
El Presidente debe planificar con detalle cada jugada para llegar a su objetivo. Escoger los jugadores adecuados (ministros y puestos clave) que logren en equipo, plantear su sueño en la cancha a la hora de la verdad. Pero esto no se crea en 30 días y es poco el tiempo.
Los obstáculos serán muchos y la mayoría está entre nosotros mismos. Quién jugará el papel de Inglaterra o Italia para nuestro Gobierno y el futuro de nuestro país. El juego es en nuestra propia cancha. Cada uno de nosotros debe decidir si será un espectador, una árbitro, jugador o contrincante.
Yo por mi parte sigo creyendo en el liderazgo que ha demostrado la Sele porque “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder”. Jack Welch.

Mónica Araya E.