Fernando Ferraro: “El PLN se impregnó de un tufo conservador”
“El PLN se impregnó de un tufo conservador, contrario a la razón de ser y a la trayectoria del partido”, admitió Fernando Ferraro, exministro de Justicia y actual secretario general de la Conferencia de Ministros de Justicia de Iberoamérica. Esteban Monge/La República
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Aspirante a la secretaría general busca la renovación del partido

Fernando Ferraro: “El PLN se impregnó de un tufo conservador”

Cálculos cortoplacistas desnaturalizaron la trayectoria de Liberación, asegura el exministro de Justicia


Liderar un proceso de renovación en Liberación Nacional desde la secretaría general del partido es a lo que aspira Fernando Ferraro, exministro de Justicia.

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El partido está en crisis, pero tiene los recursos para recuperarse, afirma el actual secretario general de la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos.
Por tratar de quedar bien con todo lo que hay en el ambiente político del país, el PLN se impregnó de un tufo conservador, contrario a su trayectoria progresista, admite Ferraro.
Para recuperar la confianza de los costarricenses, el partido tiene que construir una agenda innovadora y evitar que cálculos cortoplacistas desnaturalicen su propuesta, según propone.

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¿Cómo lograr la renovación del PLN que usted propone?
La manera de comenzar ese proceso de renovación es reconocer que hay una crisis, pero el partido tiene todos los recursos para hacerle frente.
Segundo, es necesario abrir puertas y ventanas, permitir un proceso de autocrítica sin límites y abierto, donde las personas puedan expresar claramente lo que ha pasado en Liberación Nacional.
Como tercer paso, hay que restablecer comunicación con una serie de organizaciones formales e informales, con las que el partido la ha perdido.

¿A usted le interesaría liderar este proceso de renovación desde algún puesto en la estructura formal del partido?
Me interesa contribuir a esa renovación desde la secretaría general del partido, en el entendido de que esta cuente con las condiciones para trabajar seriamente en ese proceso.


¿Ha conversado ya con algunos líderes de Liberación?
He tenido conversaciones con algunas personas a raíz de los artículos que he publicado.
Hay una coincidencia muy grande entre lo que yo he dicho con una cantidad de personas que piensan de la misma forma.
No soy yo el que está creando este proceso de renovación, esto es algo que está ahí y si la estructura formal del partido no le abre el espacio, va a seguir adelante solo.


¿Liberación se ha vuelto un partido conservador en temas como el aborto, la fertilización in vitro o las uniones civiles entre personas del mismo sexo?
Por cálculos cortoplacistas, Liberación terminó relacionándose con grupos muy conservadores, principalmente en la Asamblea.
El PLN se impregnó de un tufo conservador, absolutamente contrario a la razón de ser y a la trayectoria del partido.

¿Debería el PLN ser más progresista en estos temas?
Completamente. Liberación Nacional es una fuerza progresista y pragmática.
Incluso en materia social y económica, las transformaciones que el partido ha impulsado siempre han estado orientadas por el principio de la solidaridad.
Aunque el partido ha fallado en materia de comunicación y no ha sabido explicar cómo las decisiones que ha tomado responden a ese principio de solidaridad.
 

¿Se alejó Liberación de sus raíces socialdemócratas?
No, ahí hay una gran confusión.
La constante en Liberación Nacional ha sido la innovación y la transformación.
Cada vez que una institución fundada por el partido ha cumplido el fin para el que se concilió, Liberación ha procedido a transformarla.
Cuando dicen esto yo no sé a qué se están refiriendo, en qué momento están situando la fecha en la que el partido se desvió.
Eso estará en la cabeza de quienes dirigieron la campaña pasada, pero yo no lo veo.
 

¿Fue justa la sanción a Johnny Araya?
Habría preferido que este, que es un problema político, se hubiera resuelto políticamente, pero no se debe descalificar de ninguna forma al Tribunal de Ética y ya que se procedió a presentar denuncias y que estas siguieron el curso que corresponde, hay que respetar el resultado.
Me preocupa que estas denuncias y el resultado de ellas, abran un proceso de guerra en frío que no va a tener ningún resultado positivo.
Como partido que busca ser opción de gobierno, el PLN debería concentrarse en cosas más edificantes, como el proceso de renovación, eso es lo que le puede dar la posibilidad de ser lo que siempre ha sido, una fuerza con vocación de futuro.
La juventud liberacionista apoyó la sanción a Araya y ha pedido cambios en el directorio político. ¿Debería el partido escuchar más a los jóvenes?
Sí, pero con una nota al pie. Cuando se habla de renovación y no se tiene una idea clara de cómo ponerla en marcha, es muy común apelar a la juventud.
Lo cierto es que lo que se necesita para motivar a la juventud es lo mismo que se necesita para atraer a todas las personas inquietas, inconformes e idealistas en cualquiera de las edades.
No se va a conseguir atraer a la juventud con debates reglados, tratando de disimular cuál es la situación, esperando que pase el tiempo, o peor, confiando en que la suerte de Liberación Nacional se decida por las equivocaciones de otros partidos o del gobierno.
Liberación Nacional tiene que ser capaz de aportar una propuesta propia, innovadora y creíble. Tiene que haber un proceso de discusión abierto, donde la juventud va a poder aportar.

¿Cómo lograr ese balance entre un partido que tiene una propuesta concreta y uno que busca atraer a personas de distintas ideologías y se convierte en una maquinaria electoral?
El partido debe tener mucho cuidado de no dejarse llevar como última motivación la estrictamente electoral, no puede tratar de complacer todas las opiniones y todos los puntos de vista.
Liberación debe tener posiciones definidas sobre cada uno de los temas relevantes para el país.
No debe dejar que sean las circunstancias las que definan su agenda, sino que el partido debe tener una agenda.
Pero el proceso de construcción de esa agenda tiene que darse de manera participativa.
El partido tiene que escuchar personas de afuera, no necesariamente para ir comprando todo lo que oye, porque se desnaturaliza.
En buena parte, eso es lo que le pasó a Liberación Nacional, tratar de quedar bien con todo lo que hay en el ambiente político del país y eso no es posible.
Eso es una de las cosas que lo llevan a cometer el error de aliarse con sectores muy conservadores en temas sensibles para la sociedad costarricense y da una imagen que contradice la naturaleza del partido y su trayectoria.
Recuperar la confianza de la ciudadanía costarricense es algo que va a depender de que el partido recupere la confianza en sí mismo.
 

Natalia Chaves
[email protected]
@nataliachavesb



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