¡Esta Sele está volando!
Bryan Ruiz, su gol soñado en un Mundial, un tanto que le vale a Costa Rica la clasificación a octavos de final. Ronaldo Schemidt-AFP/La República
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¡Esta Sele está volando!

Costa Rica sorprende al mundo, le gana a Italia y clasifica a los octavos de final del Mundial

Recife (Brasil). Con el corazón en la mano, las lágrimas que brotan de lo más profundo y el orgullo en su máxima expresión. Así tiene la Selección Nacional a este país, de cabeza, luego de, no solo ganarle a Italia, sino amarrar la clasificación a los octavos de final.

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El cabezazo de Bryan Ruiz terminó estrellándose en el horizontal, para acabar detrás de Gianluigi Bu on, si existieron dudas de que entró, ahí estaba la tecnología para aclararlo. Ronaldo Schemidt-AFP/La República
A la gran Italia, esa llena de medallas y triunfos mundiales, la más ganadora después de Brasil, un pequeño país de 51.100 kilómetros cuadrados, la dejó tendida, mientras 4 millones de ticos celebran a más no poder.
Fue un 1 a 0, pero que sabe a 10 a 0 o más, que hace historia, que supera a los históricos Chaparritos de Oro, pero también a los de Italia 90, no solo por ganar, sino a quién se le ganó.
Y se le ganó bien, jugando fútbol, dándoles de su propia medicina, esperándolos, desesperándolos y contragolpeándolos, hasta generarles un dardo que los partió en dos.
Fue un partido parejo, donde los porteros no tuvieron mucho trabajo, eso les tocó a los volantes, quienes en 40 metros se marcaron unos a otros, jugaron a construir y a destruir y al final Costa Rica sacó ventaja.
Jorge Luis Pinto, con los mismos hombres, esos son los 11 que tiene Costa Rica, más los cambios, donde podría sumar tres o cuatro, le ganó y por mucho el duelo a Cesare Prandelli.
Y es que desde el primer minuto, la Nacional, contrario a lo que hizo contra Uruguay, se hizo con el balón, lo pasó de pie a pie, lo cuidó, desde la defensa salió jugando hasta llevarlo a Joel Campbell.
El tema fue que no le puso vértigo, sino un ritmo lento que le daba seguridad e Italia mordió el anzuelo, no apretó y entonces las cosas se hacían como Pinto y Costa Rica necesitaban.
La Tricolor sabía que si Andrea Pirlo no lanzaba, Italia era presa fácil, por eso Bryan Ruiz, Cristian Bolaños y Campbell les apretaban la salida para obligarlos a pases apretados, mientras que en la media, Tejeda y Borges, dependiendo por donde se movía, secaban a veterano italiano.
Pirlo debió meterse casi entre sus zagueros para poder tener el balón, el reaparecido Buffon se lo daba, pero allí no era peligroso para nadie. Misión cumplida.
En la defensa Navas era un espectador, ya que la Sele presionaba en la media cancha y al no lanzar Pirlo, ni cerca le llegaban, más cuando osaban acercarse estaban González, Duarte y Umaña para poner orden.
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Mención especial para Giancarlo, el “Pipo” se lució ante Mario Balotelli, quien, si antes no lo conocía, ahora no lo olvidará, porque de una manera fina lo desapareció, incluso lo sacó de las casillas.
Pese a eso, cuando se pudo soltar, Pirlo dejó a Balotelli de cara a gol, pero en las dos ocasiones perdonó o más bien una la controló en el fondo el Keylor Navas que dijo no conocer.
A Campbell también le marcaban de cerca, entre Barzagli y Chiellini, lo tenían a mecate corto y cuando se les escapó, fue derribado en el área, pero un complaciente árbitro chileno, no tuvo el valor de señalar el penal, tras la falta de Chiellini.
Pero dos minutos más tarde, si el penal no lo iba a marcar, entonces Costa Rica iba a anotar de otra manera. Junior Díaz, de extraordinario trabajo, envió un centro perfecto, entre los varios que hizo, y llegó a cerrar Bryan Ruiz al segundo poste.
Cabezazo limpio, la pelota se estrelló en el horizontal y entró, gol de Costa Rica, locura en la Arena Pernambuco, donde la gran mayoría de los 40 mil aficionados presentes, apoyaban a los ticos.
Y bueno, en la complementaria Italia salió con todo, Prandelli buscó recuperar la posesión en la media cancha y desequilibró en la línea de ataque, por lo que sacó al “brasileño” Mota y metió a su 10, Antonio Cassano.
Y los primeros minutos fueron tensos, logró atrincherar a Costa Rica, le hizo retroceder al menos 10 metros a la zona defensiva, que pasó a pararse en el límite del área.
Matteo Darmian probó con potente remate a Navas, quien voló para enviar al tiro de esquina, lo mismo que cuando Pirlo le calentó las manos con potente remate de tiro libre.
Vinieron más cambios, Pinto buscaba control, posesión y recuperar la zona de presión, Cesare iba por velocidad, desdoble, mano a mano, sobre todo con Alessio Cerci, a quien Junior secó por completo.
Y los minutos pasaban, más lentos que de costumbre, mucho más, parecía que el tiempo se detenía, entre ataques de Italia y contragolpes de Costa Rica, sobre todo uno de Randall Brenes que paró la respiración.
Y cuando se terminaron los 90 minutos el chileno añadió cuatro más, que daban la sensación de ser media hora, hasta que por fin se acabó y 24 años después, un 20 de julio, Costa Rica clasifica a unos octavos de final.

Cristian Williams
[email protected]
@La_Republica

Enviado especial

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