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Jueves 24 Abril, 2014

“Desde su inicio, la Cancillería costarricense rechazó acreditar a los funcionarios y les negó el apoyo por dudar sobre la legitimidad del programa”


¿Espionaje estadounidense en Costa Rica?


Una vez más, los EE.UU. habrían hecho gala pomposa de “su” Derecho de Ingerencia totalmente ilegítimo, violando el Derecho de no Intervención en la soberanía de los estados; esta vez, ubicando su base de operaciones en suelo costarricense y sin apoyo ni permiso del Gobierno.
El ahora famoso “Programa de Intercambio Latinoamericano” o “ZunZuneo” parece ser más bien una herramienta de espionaje, ingeniería política, aparentemente de marca USAID; la agencia estadounidense de ayuda económica y humanitaria a los países del orbe.
La creación del programa tuvo como fin promover protestas sociales en Cuba, talvez con el propósito de obtener los resultados de la “Primavera Árabe”; se trató de una plataforma cibernética bautizada como “Cuban Twitter”, con tecnología de punta capaz de evadir las restricciones tecnológicas de la isla y enviar comunicaciones a través de mensajes de textos a miles de cubanos.
La alarmante noticia fue revelada por la agencia de noticias AP, destacando a Costa Rica como centro de operaciones.
El proyecto dio inicio en 2009, siendo clausurado en 2011. Desde su inicio, la Cancillería costarricense rechazó acreditar a los funcionarios y les negó el apoyo por dudar sobre la legitimidad del programa.
Esta actitud merece un aplauso al Director de Protocolo de entonces, Javier Sancho, y al canciller del momento, Bruno Stagno, quien del mismo modo y con su característica coherencia de acción, al ser invadido Irak por EE.UU. en el pasado, mostró respeto absoluto al Derecho Internacional y valentía ante el “Goliat” estadounidense por pronunciarse en contra de la también ilegítima invasión militar.
Durante la Guerra Fría, la CIA se especializó en minar la política castrista cubana. Sin embargo, el ZunZuneo no se parece a ninguna iniciativa estadounidense de espionaje anteriormente utilizada ni creada, pues según la agencia AP, fue gestada por la USAID.
Lamentablemente para su pueblo, de ser cierto este “espionaje”, el gobierno de los Estados Unidos continuaría divorciado del discurso de su política exterior contrapuesto a sus acciones, y al Derecho Internacional.
Valiente Costa Rica y su Ministerio de Relaciones Exteriores en hacer respetar nuestra soberanía, y en haberle negado el apoyo al cuestionado programa.

Ricardo Sossa

Periodista y politólogo