Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 26 Agosto, 2013

El presidente ejecutivo del CNP confirmó la voluntad de fortalecer las ferias del agricultor, asegurar que sus productos sean de las mipymes nacionales y no aumentar los costos por el espacio


Días de feria

Confieso con vergüenza que hasta hace poco no frecuentaba las ferias del agricultor. Me resulta imperdonable considerando que vivo a un kilómetro de la feria de Zapote.
La única razón por la cual no iba era la pereza de levantarme temprano un domingo. Tonta excusa: hasta ahora jamás he llegado antes de las 11 de la mañana. Dicen que hay que ir temprano porque muchos productos se acaban: los que compro existen en abundancia y antes del cierre los precios de muchos de ellos bajan considerablemente.
Descubrí, en mi nueva actividad dominical, que la variedad es superior a la oferta de los supermercados y el costo es menor; que el ambiente es seguro y agradable; que el desayuno con jugo de naranja natural y tortilla con queso es el mejor de mi semana; que más que una obligación, la visita se ha convertido en una fiesta de colores, en un paseo que despeja mi mente.
Las ferias del agricultor tienen varias décadas de favorecer a más de 8 mil productores y a casi 2 millones de clientes.
Hace algunas semanas escuché a algunos agricultores preocupados ante la posibilidad de la apertura comercial, privatización o cierre de estos espacios, debido a la intención gubernamental de modificar la estructura del Consejo Nacional de Producción (CNP).
Aunque al parecer se trataba de información errónea, bien hicieron los pequeños productores en manifestarse el martes 6 de agosto desde Cuesta de Moras hasta Zapote. Así, las autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería y las del CNP, dialogaron con los agricultores sobre los temas que los alarmaban y fortalecieron los vínculos entre ambos grupos.
Incluso la Unión Nacional de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios, aseguró que los rumores eran infundados y el presidente ejecutivo del CNP confirmó la voluntad política de la institución de fortalecer las ferias, asegurar que los productos que se comercialicen sean fruto de productores de mipymes nacionales y no aumentar los costos por el espacio que pagan los vendedores.
No creo, ni quiero creer, que haya alguien que pretenda disminuir o desmantelar las ferias del agricultor. No dudo que existan intereses superiores que desearían que la competencia de productos agrícolas desaparezca.
Por eso, por si acaso, siempre es válido que la democracia nos permita manifestarnos libremente. Salir a la calle pacíficamente y exigir explicaciones, aclaraciones, argumentos válidos de las autoridades pertinentes.
Si un movimiento surge de rumores, no importa: a veces los chismes son ciertos. Es mejor preguntar, no quedarse callados y luego sufrir por las consecuencias.
Por ahora todo parece estar en orden. Para los que como yo, han cometido el pecado de no ir a la feria que les quede cerca (hay 79 en todo el país), los invito a recorrer el próximo fin de semana alguna. No quedarán decepcionados.

Claudia Barrionuevo

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