Logo La República

Viernes, 16 de noviembre de 2018



MAGAZINE


Deseo de ser anónimo se expande por la red

Redacción La República [email protected] | Viernes 12 septiembre, 2014

Archivo/La República


30% de los niños en edad escolar en Canadá han sufrido o cometido abusos cibernéticos


TENDENCIAS

Deseo de ser anónimo se expande por la red

Cada vez más los usuarios buscan cómo proteger su identidad en Internet

Cada vez son más los usuarios que hacen lo que está en su mano por proteger su identidad en Internet, una tendencia a contracorriente de las redes sociales más populares que se ha disparado a raíz de los escándalos de espionaje gubernamental destapados por Edward Snowden.

Las descargas del navegador Tor, la herramienta de referencia para surcar la web de forma anónima, se han duplicado en el último año hasta alcanzar los 150 millones al tiempo que proliferan las aplicaciones que permiten decir lo que uno piensa sin necesidad de revelar nada más.
“La gente quiere proteger su privacidad”, aseguró a Efe Andrew Lewman, el director ejecutivo de Tor Project, la organización que está detrás del software de Tor que utiliza de forma constante una media de 2,6 millones de usuarios situados en todas partes del mundo.
“Tor te hace anónimo por defecto. Las páginas web no saben quién eres ni dónde estás, salvo que tú les des esa información”, explicó Lewman que avisó de que no se trata de “anonimato total”, algo que no cree que sea posible de conseguir dado que la estructura en red de internet hace que “cualquier cosa pueda ser rastreada”.
Prueba de la solvencia de Tor Project es que, según Lewman, es objeto de ataques desde países como Estados Unidos, Rusia, Irán o China con el que los piratas informáticos buscan impedir que se utilice su tecnología o adentrarse en el sistema para descubrir quiénes son sus usuarios.
La Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) y su organismo homólogo británico (GCHQ) se encuentran en esa lista de “hackers” citada por Lewman, cuyo poder, indicó, es tan superior técnicamente, que el ciudadano está indefenso.
“No se les puede batir en su propio juego”, dijo Lewman. A su juicio, la única defensa efectiva frente al espionaje de los gobiernos es la legislativa.

Los Ángeles/EFE