Alberto Cañas

Enviar
Miércoles 5 Marzo, 2014

Espero que varios millones de costarricenses estén, como el autor de estas líneas, a la expectativa de debates en serio entre los dos aspirantes a la Presidencia de la República


Chisporroteos

Es curioso que, habiendo sido los encuentros de candidatos la actividad más celebrada del último período pre-electoral, y a los ojos de muchísimos observadores la que determinó el resultado de la votación del 2 de febrero, para la segunda elección haya transcurrido un mes sin que se haya organizado un debate entre los dos candidatos que se disputarán la presidencia en abril.
Era de suponer que la opinión pública exigiría esos debates, y aunque se hayan ya anunciado, lo cierto es que va transcurriendo un mes sin que los debates entre candidatos, que fueron los más novedosos y sustanciosos actos de la campaña que culminó en febrero se hayan ahora repetido por lo menos una vez por semana.

No se había presenciado antes un encuentro entre aspirantes a la presidencia como los que tuvieron lugar antes de la votación que resultó inicial de febrero.
Y sorprende que no se hayan apresurado los órganos de prensa, ni el Tribunal de Elecciones mismo a organizar encuentros entre los dos candidatos que quedaron.
Me rasco la cabeza y no veo razón para que no hayamos tenido ya por lo menos tres encuentros entre los dos candidatos que quedaron.
Bien. Los habrá, sí, pero no todos los que habría mostrado esa nueva forma de debate político en este país de nuestros pecados.

Algunos ciudadanos bien intencionados han insistido en que los dos candidatos que quedaron deberían anunciar ya sus gabinetes, cosa que en Costa Rica jamás ha ocurrido, y que tampoco conviene que ocurra, porque al fin y a cabo el gabinete es de libre nombramiento y remoción del Presidente de la República, y si alguna vez un candidato imprudente anuncia antes de ser elegido cuáles van ser sus ministros el 8 de mayo, nada le impedirá prescindir de ellos y nombrar otros el día 9.

No es conveniente lanzar ideas porque sí, porque nos gustaría saber con tiempo algo que no nos quieren mostrar antes del 8 de mayo.
La verdad es que la curiosidad no es una buena consejera, y los dos posibles presidentes del 8 de mayo cuentan todavía con dos meses para formar su eventual gabinete; es bueno que gocen de ese tiempo para hacer en el momento adecuado la mejor escogencia posible.

Una de las cosas más extrañas que han sucedido en el presente proceso, es la presencia en las papeletas electorales de candidatos a las vicepresidencias que no pertenecen al mismo partido que el candidato a la presidencia.
Ojalá que esa práctica no cunda, porque lo lógico, lo natural, lo serio, es que si los ciudadanos escogen un presidente, no se limitan a eso, sino que escogen un gobierno, que habrá de tener las mismas características políticas a lo largo de cuatro años.

En todo caso, espero que varios millones de costarricenses estén, como el autor de estas líneas, a la expectativa de debates en serio entre los dos aspirantes a la Presidencia de la República.


Alberto F. Cañas