Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 28 Marzo, 2014

El mayor reto que se le avecina al PAC será poder cumplir con la colosal tarea llamada “cambio”


Entre cielo y tierra

¿CAMBIO o cambio?

Dice el refrán, “toda escoba nueva barre mejor”. En la política, a la hora de enfrentar retos tan reales y significativos como los que Costa Rica tiene por delante, este dicho popular puede terminar siendo una enorme falacia.
A estas alturas de un proceso electoral impredecible como el actual, mi mayor preocupación es saber si el Partido Acción Ciudadana va a tener la capacidad de cumplir su promesa de darle a la política el “cambio” de la magnitud que el pueblo está demandando.
Existe en el colectivo una idea de que el país requiere una bocanada de aire fresco que reviva la mística en la función pública, los deseos por hacer las cosas bien, y restituir la búsqueda del bien común como el objetivo principal del Estado.
Sin embargo, todo lo anterior se refiere a la necesidad de hacer un CAMBIO y no un cambio.
El problema es crear expectativas altas y difíciles de cumplir dentro de un escenario político complejo, fraccionado y corrupto.
El PAC ha sido oposición por décadas y pasar de criticar todo a su alrededor a tener que construir una nueva realidad, no es pan comido.
Para desatar un verdadero CAMBIO, se requiere no solo tener la razón, sino ser capaz de lograr iniciativas que sobrepasen las mezquinas visiones partidistas y los intereses espurios que mantienen a la política amarrada para actuar a favor del bien común.
Aunque el PAC no puede hoy por hoy dar la carrera presidencial por ganada, lo cierto es que tampoco debe terminar ofreciendo lo mismo que le reclama a la “política tradicional”: hacer promesas que nunca va a cumplir.
El CAMBIO que se anhela es de enorme profundidad. Incluso contando con un Gobierno de coalición, uniendo sectores sociales dispares, y generando un impetuoso anhelo de renovación, la situación de estancamiento moral que sufre Costa Rica se convierte en el mayor escollo.
En los momentos previos a su posibilidad cada vez más concreta de tomar la silla presidencial, el PAC debería estar preocupado especialmente por que en la dialéctica del poder, las mieles del imperio, del dominio y la autoridad, no terminen convirtiéndolo en lo que siempre criticó.


Luis Alberto Muñoz Madriz

@luisalberto_cr