A buscar más locomotoras
A la locomotora que impulsa a Costa Rica le ha faltado potencia. Este año, el crecimiento de Estados Unidos será de apenas un 1,6%. Fotomontaje Jean Carlo Castro/ La República
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Si Estados Unidos camina lento, la economía local se estanca

A buscar más locomotoras

Expectativas locales dependen de reactivación norteamericana

Diversificar los mercados debe ser el camino a seguir por los exportadores.
Las señales que sugieren un nuevo debilitamiento de la economía norteamericana, afectarán los ingresos de muchas personas en el país.
Por eso, es necesario dejar atrás la idea de que Estados Unidos es la locomotora de la economía mundial, y en su lugar, pensar en la necesidad de muchos socios para diversificar los riesgos.
Si usted es empresario, la palabra de moda será diversificación.
Esa será la respuesta sensata al planificar los mercados en los cuales venderá su producción.
Una esperanza es sacar provecho del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea (ACCUE).
Para 2014, la expectativa es que las economías repunten.
Esta suposición se basa en los datos actuales, que demuestran que el consumo de las personas repunta, incluso España e Italia, naciones donde la desaceleración impactó fuerte.
Para los empresarios nacionales, significa una oportunidad de llevar los excedentes a este bloque económico.
Con un acuerdo recién firmado, que favorece el ingreso preferencial de nuestras mercaderías, parece viable mejorar el flujo comercial con nuestro tercer socio comercial.
El mercado asiático también es opción.
Si bien el ingreso de productos nacionales es tímido, es la región económica que proyecta el mayor dinamismo en lo que a crecimiento se refiere, con miras a 2050.
Son Intel y las multinacionales de productos electrónicos, las empresas que sacan el mayor provecho, al aportar el 15% de las ventas ticas a esa zona del mundo.
Pero diversificar mercados y ser más competitivos es más difícil de lo que se dice.
Para cumplir la premisa, usted debe invertir en el diseño de sus productos para diferentes estratos de consumidores, innovar, y entender mejor las necesidades de las personas, apuntó Mario Montero, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Alimentaria.
Todo este trabajo es necesario, debido al bajo crecimiento de Estados Unidos, que no solo afecta al sector exportador, sino también la generación de empleo interno, y el riesgo de inestabilidad económica para los hogares costarricenses.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades norteamericanas por superar la crisis, aún existe incertidumbre sobre el rumbo económico de ese país.
La incertidumbre es alimentada con un problema político, que estaría cerca de dejar al país al borde del impago de sus obligaciones.
Por décadas, la economía estadounidense ha sido la locomotora del mundo y, por mucho, lo ha sido para Costa Rica, que ha concentrado sus exportaciones a esa nación.
A pesar de los convenios y tratados internacionales negociados por el Gobierno en diferentes partes del mundo: China, Unión Europea, Cono Sur, etc., Estados Unidos sigue siendo, por mucho, el principal destino.
Casi el 40% de los productos costarricenses se vende en Estados Unidos, y hay empresas que prácticamente solo venden a esa nación, por lo que una caída en las ventas podría ser catastrófico para ellas.
El problema es que tener una dependencia tan fuerte, hace vulnerable al país de las situaciones que se producen en el norte.
Si la recuperación no es fuerte, como avizoran algunos expertos, las ventas del país no crecerán a un ritmo que permita reactivar la economía doméstica.
El índice de confianza del consumidor costarricense presentó en agosto su nivel más bajo de la presente administración, producto de la incertidumbre
Un factor que tiene en vilo a los expertos locales sería una eventual alza en las tasas de interés en Estados Unidos, que traería consigo una repatriación de capitales. Si la masa de dólares, en lugar de venir, empieza a irse implicaría que la moneda tica vuelva a devaluarse.
Un colón más barato traería alivio a los exportadores, pero metería en problemas a los deudores en dólares, que no solo necesitarían más colones para pagar sus deudas sino también tendrían que pagar tasas más altas.
Otro factor impulsor del desarrollo, la inversión extranjera directa, no es suficiente para atraer empleos, consideró el economista Walter Chinchilla.
Y, al igual que los ingresos por exportaciones y turismo, mucho del capital de inversión proviene de Estados Unidos.
En esa nación se vivió una gran incertidumbre la semana anterior por la posibilidad de que el país no resolviera el problema del aumento del techo de la deuda. Se está cerca de un acuerdo de los congresistas, pero la situación provocó reacciones muy negativas del resto del mundo, ya que un eventual cese de pagos causaría estragos económicos a nivel mundial.
Un país como Costa Rica sería uno de los más afectados.
Otro hecho importante fue el nombramiento de Janet Yellen al frente de la Reserva Federal.
Con su llegada, podría dar inicio la disminución del quantitaive easing (flexibilidad cuantitativa) que llevaría a menores entradas de capitales a nuestros países, aumentos en las tasas de interés internacionales y locales, y depreciaciones de nuestras monedas, manifestó Rodrigo Bolaños, presidente del Banco Central.
La buena noticia es que esto no sucederá en el futuro cercano, dado el énfasis del Gobierno norteamericano de bajar la tasa de desocupación, actualmente en el 7,3%.
El FMI tampoco fue benévolo para esa nación, al rebajar sus estimaciones de crecimiento para este y el próximo año.

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Rodrigo Díaz
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@La_Republica



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