Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 12 Marzo, 2013

Hay una luz que nos permite distinguir entre el bien y el mal y una voluntad libre que nos permite vencer los designios si está bien dirigida


Sueño con Serpientes

Aprovecho la cercana visita de Silvio para titular el espacio de esta semana. Me sugirieron revisar el horóscopo chino a propósito de los significativos eventos en lo que va de este incipiente año y, tras repasarlos parece que 2013 será tan movido como los estudiosos anticipaban.
Pues, como bien decía Jung, nacemos en un momento particular, en un lugar particular y como el vino tenemos también las calidades de ese año y de esa cosecha.
Los chinos diseñaron su horóscopo basados en el ying y el yang, en ciclos de 60 años que involucran los cinco elementos y que confluye en el feng shui.
Este año de la Serpiente lo simbolizan dos elementos, el agua arriba del fuego lo que implica una relación conflictiva, un año especialmente turbulento según los entendidos.
Eliseo Santos en su blog Emerging Truth, hace una correlación de hechos ocurridos en años de la Serpiente realmente exhaustiva que sustenta lo anterior y de los que rescato: en 1917 se da la revolución bolchevique y la aparición de la Virgen de Fátima.
En 1929 con los pactos de Letrán se reconoce el estado soberano del Vaticano y empieza la Gran Depresión.
1941 es el año en que Alemania declara la guerra a Rusia y Estados Unidos y en que se da el ataque japonés a Pearl Harbor.
En 1953 muere Stalin y empieza la revolución cubana. 1965 es el año en que llegan los primeros soldados estadounidenses a Vietnam y en que Pablo VI dicta la aplicación de los decretos del Concilio Vaticano II.
En 1989 se dan las protestas en la plaza de Tiananmen, Estados Unidos invade Panamá y cae el muro de Berlín. Finalmente, en el año 2001 se dan los ataques terroristas de setiembre 11.
En los últimos 100 años, solamente el año 1977 pareciera ser un año de la Serpiente particularmente discreto en el que España tiene las primeras elecciones libres en 40 años, se da la firma de los acuerdos Carter – Torrijos, el primer vuelo del Concorde y la muerte de Elvis Presley y Vladimir Nabokov.
Me niego a creer que existe una causalidad entre el simbolismo de la Serpiente y los eventos antes mencionados.
Tampoco que sea de Serpientes el que por estos días haya muerto Hugo Chávez, inicie el cónclave en la Iglesia Católica para buscar un nuevo Papa o Xi Jinping asuma la Presidencia de China.
El que Raymond Lo haya previsto hace meses el fin de la crisis financiera durante el año de la Serpiente y que, precisamente, la semana anterior el Dow Jones haya revertido los récords de 2007 año previo a la crisis me parece una feliz coincidencia.
La verdad es que ni creo ni dejo de creer aun después de todo lo anterior y de todo lo que nos espera. Me gusta esa idea de Dante en el Purgatorio de la Divina Comedia, que aunque presupone a los astros como causales de nuestras acciones, también nos recuerda que hay una luz que nos permite distinguir entre el bien y el mal y una voluntad libre que nos permite vencer los designios si está bien dirigida.