Silvia Castro Montero

Silvia Castro Montero

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Martes 15 Diciembre, 2015

Las universidades públicas y privadas debemos continuar mejorando el dominio lingüístico y metodologías de enseñanza del personal docente; solo un 28% de ellos posee un dominio avanzado del idioma
 

97 en inglés

En Costa Rica se incorporó la enseñanza del inglés en las escuelas públicas desde 1994, y según registros del MEP, se imparte en los planes de estudio del 53% de las escuelas de primaria y el 100% de las instituciones de secundaria, con un total de 1.500 horas lectivas.
Sin embargo, la mayor parte de la población sigue sin ostentar un dominio comunicativo del inglés, por lo que los empleadores aseguran que la escasez de personal con dominio del inglés dificulta llenar las plazas vacantes.
A pesar de las inversiones realizadas, la calidad del inglés que se habla en Costa Rica ha sido catalogada internacionalmente como baja y, según estadísticas del INEC, solo el 15% de la población entre 18 y 35 años lo domina con un nivel avanzado.
Con respecto al mejoramiento en los índices de promoción del examen de inglés de bachillerato, del 86% al 97%, debemos reflexionar sobre los motivos e implicaciones.
Con índices tan altos en esta prueba nacional, deberíamos suponer que los egresados de colegio ahora acusan destrezas avanzadas de comprensión auditiva y de producción oral del inglés, puesto que si la calificación obtenida en esta prueba no fuera fiel reflejo de sus capacidades comunicativas en esta lengua, entonces ¿para qué sirve?
Podría ser, aunque es poco probable, que los alumnos ahora cuenten con mayor competencia lingüística en este idioma. Las acciones implementadas desde 2008 por el gobierno Arias, en el marco del proyecto Costa Rica Multilingüe, y específicamente el proyecto de capacitación a 3.285 profesores de inglés, a través del convenio marco de cooperación entre el MEP y el Consejo Nacional de Rectores, pudieron haber tenido alguna incidencia sobre los resultados de aprendizaje de los alumnos, pero difícilmente explicarían una variabilidad de 11 puntos en la calificación de una prueba como esta, en el plazo de un año.
Es más razonable suponer que la diferencia es atribuible a las modificaciones sobre el contenido y estructura de la prueba que realizó el MEP, y además a los nueve puntos de curva en la nota final.
Mientras que se estudian más a fondo estos resultados, las universidades públicas y privadas debemos continuar mejorando el dominio lingüístico y metodologías de enseñanza del personal docente; solo un 28% de docentes posee un dominio avanzado del idioma.
Recordemos que nadie puede enseñar lo que no sabe. Espero que, algún día, el CONESUP decida autorizar la actualización de nuestra carrera en Enseñanza del Inglés, que lleva más de tres años y cuatro meses en espera de un dictamen.
Rectora de ULACIT


Silvia Castro