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Miércoles 2 Abril, 2014

Junto a su espíritu férreo y al buen humor que lo caracterizan, está preparado para resistir los embates de la crisis


60 puntos, la escala del mérito

Vientos favorables, la nave de país se encuentra pronto a vivir una jornada cívica, que pinta a gobernabilidad, en base a las cualidades humanas y académicas, de un hombre que siendo un gran profesor, prefiere servirle a la Patria, desde el atrio de la Presidencia de la República. Para esto, hace un recorrido: hace suyo el dicho de que se iba a tirar a la calle para darse a conocer, para agarrar colmillo del bueno y el kilometraje necesario, para lograr convencer en los debates previos a las elecciones, con tranquilidad y espíritu reflexivo.
De la misma forma, señala con propiedad que "con Costa Rica no se juega", después de proyectarse con un par de anuncios, en donde desnuda la torpeza de los conflictos entre sus oponentes acérrimos, literalmente agarrados del pelo ante las cámaras de televisión, mientras el pueblo contempla atónito en vivo y observa por la pantalla chica los desafueros de los juegos por el poder.
Con Luis Guillermo, tuve el honor de compartir en la Plaza 24 de abril, este día en 2000, en conjunto con don Rodrigo Carazo, quien era uno de los homenajeados de los 30 años de las luchas contra Alcoa, en la Universidad de Costa Rica.
Desde aquí, queremos hacer un salto en el tiempo y ubicarnos a la entrada de las precandidaturas para esta elección de 2014, en ocasión de la marcha en repudio del homicidio del joven Rubén Chacón, universitario ultimado en razón de haber sonado su pito del carro a un impulsivo chofer, que proyecta toda su nervio homicida y comportamiento agresivo, en la humanidad de este ciudadano.
El eximio y cabal politólogo hace acto de presencia ante el desplome de la vida y el aumento de la violencia. Pudimos conversar con él, en esta etapa de la contienda, mínimamente representado en la intención de voto, con apenas un 1%. Pero manifiesta con una natural hidalguía que está en la brega, con la frente en alto, la mente reflexiva. Nos percatamos que tiene el corazón alegre, que lo anima el desafío y que está bosquejando un camino de bienestar, solidaridad y justicia social, un compromiso ligado a la acción ciudadana y el cambio de rumbo.
Su personalidad ha sufrido una mutación y la magia de la imagen de ganador de la contienda le acompaña, con una cualitativa aura que brilla por todos los confines y que lo consagra como uno de los preclaros líderes, timonel para llevar la nave a puerto seguro, al responder a las expectativas de los más exigentes, apenas haber triunfado en la primera vuelta. Un acontecimiento inédito, pero lleno de responsabilidad histórica y vocación de servicio público.
Y junto a su espíritu férreo y al buen humor que lo caracterizan, está preparado para resistir los embates de la crisis. Es así como se eleva a las alturas del hombre que reconoce el mandato que ha recibido y con mesura, tiende puentes y logra los acuerdos indispensables para la gobernabilidad de la nación, en concordia, diálogo y negociación.

Fernando Coto Martén

Sociólogo