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Sábado 22 Abril, 2017

¿Y a usted, quién lo está grabando?

Por: Juan Ignacio Zamora Montes de Oca, abogado

“Esta llamada será grabada para fines de brindarle un mejor servicio”, ¿le suena conocido?, probablemente esta grabación la ha escuchado cientos de veces cuando ha llamado a alguna empresa o institución, pero pocas veces se detiene a pensar en el uso que se le da a esta grabación.
La voz de una persona, al igual que su imagen es un dato personal y estos se encuentran protegidos en nuestro país tanto por una Ley especial, Ley de Protección de la Persona Frente al Tratamiento de sus Datos Personales, como por el Código penal y demás normativa relacionada.
En la última semana se hicieron públicos dos casos relacionados a la posible comisión de delitos informáticos. El primero fue el repudiable caso del grupo que sostenía una red de pedofilia por medio de una red social, y el segundo caso es el de la llamada telefónica entre la señora y la empresa proveedora de servicios de Internet que se ha difundido por redes sociales.
Los casos no tienen ninguna relación entre sí, y definitivamente no son comparables en el impacto que genera cada uno, pero ambos son similares en que de una u otra manera sus acciones quedaron grabadas en un sistema informático o similar.
La realidad es que desde la llegada de digitalización de la información, se creó un mundo infinito de posibilidades para manipular cualquier tipo de información que queramos, lo cual implica que todo lo que escribimos, hablemos, “postiemos”, enviemos, “subamos”, compartamos, reenviemos, etc., puede ser conservado por un tercero sin nuestro consentimiento, y su uso puede darse sin nuestra autorización aunque violentando las normas vigentes, pero pudiendo dañar de manera irreparable nuestra imagen y reputación.
Si logramos entender que todo lo que hacemos por medio de nuestro teléfono o por medio de nuestra computadora puede ser guardado y utilizado en nuestra contra tendríamos más cuidado de las acciones que realizamos, y se lograría en cierta medida que personas inescrupulosas cometan delitos utilizando Internet, o se valgan de la información que conservan con o sin autorización del titular de los datos, para luego hacer públicos datos que no lo son.
Hoy en día el primer enemigo en Internet es uno mismo pues cada uno debe ser su primer filtro de la información que comparte o replica, y debemos aceptar que si bien existe libertad de utilizar esta herramienta a nuestro antojo, no podemos hacerlo violentando los derechos de los demás, ni valiéndonos de esta para cometer delitos. La posibilidad de ser acusado por delitos de injurias, calumnias, difamación, violación de correspondencia o violación de datos personales en Costa Rica es alta, y más cuando las pruebas son tan evidentes.
Debemos pues entonces ser cautos, responsables y éticos cuando de utilizar Internet y cualquier herramienta digital se trata, nunca se sabe quién está guardando todo lo que se dice o se hace, ni tampoco se sabe para qué lo van a utilizar en el futuro; piense dos veces lo que va a decir o escribir en Internet porque una vez que lo hace no existe forma posible de eliminarlo de manera definitiva.